Poemas de Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer es un famoso poeta español, conocido, sobre todo, por sus poemas de amor. De hecho, los poemas de Bécquer tienen fama universal.

Bécquer es considerado como una de las figuras más importantes de la literatura española del post-romanticismo.  Además de ser famoso por su poesía, Bécquer también es reconocido por sus cuentos y leyendas.

Bécquer es considerado el fundador del lirismo español moderno. Su Influencia es palpable en muchos escritores del siglo XX, destacando a Octavio Paz y a Giannina Braschi.

Poemas de Bécquer


Otros poemas:


Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla el 17 de febrero de 1836. Su padre, José Domínguez Bécquer era un pintor de buena reputación y de gran talento, lo que influyó mucho en el joven Gustavo. Su vocación literaria afloró poco después de morir su padre.

Tras su paso por varios hogares, Bécquer fue a vivir con su madrina, Doña Manuela Monahay, una persona bien educada y adinerada. En su casa pasó horas devorando los volúmenes de su biblioteca.

En 1853 Bécquer se mudó a Madrid para convertir en poeta, junto con varios amigos. La vida en Madrid no fue fácil para el poeta.

Después de varios intentos comerciales fallidos con sus amigos, Bécquer aceptó un trabajo como escritor para un pequeño periódico. Pero no duró mucho y en 1855 se fue a vivir con su hermano.

Después de algunos otros intentos fallidos de publicar su trabajo, Bécquer y un amigo comenzaron a trabajar juntos escribiendo obras de teatro para ganarse la vida. Esta colaboración continuó hasta 1860.

Durante este período conoció al poeta cubano Rodríguez Correa, que jugaría un papel importante en la recolección de sus obras para su publicación póstuma.

Bécquer escribió para diferentes revistas a lo largo de su vida para poder ganarse la vida, mientras compaginaba sus intentos por publicar su obra poética. También trabajó en varios puestos gubernamentales, aunque la mayoría no le duraron mucho, ya que su verdadero interés estaba puesto en las letras.

Gustavo Adolfo Bécquer: poemas de amor

Entre 1857 y 1858 Bécquer enfermó. Poco después, conoció por casualidad a  Julia Espín, de quien se enamoró profundamente. Ella sirvió de inspiración para gran parte de su poesía romántica. No obstante, este amor  no fue correspondido.

Unos años más tarde, en 1861, Bécquer conoció a Casta Esteban Navarro, con la que se casó  en 1861. Pero se creía que Bécquer había tenido un romance con otra chica llamada Elisa Guillén poco antes del matrimonio. Dicho matrimonio parece que fue arreglado por sus suegros.

El poeta no estaba contento con el matrimonio y aprovechó la oportunidad para seguir a su hermano Valeriano en sus viajes.  El poeta escribió muy poco sobre Casta, ya que la mayor parte de su inspiración en este momento provino de sus sentimientos hacia Elisa Guillén. Casta y Gustavo tuvieron tres hijos: Gregorio Gustavo Adolfo, Jorge y Emilio Eusebio.

Últimos años en la vida del poeta

En 1865  su amigo, el ministro español González Bravo, lo designó para un puesto en el gobierno, fiscal de novelas (censor de novelas). Este era un trabajo bien pagado, que mantuvo hasta 1868. Durante este período, el poeta se concentró en terminar su Libro de los gorriones, por lo que no publicó una gran cantidad de sus obras. Este libro se perdió después de la revolución política de 1868. Fue en este momento que el poeta dejó España para ir a París, aunque no regresó hasta  mucho tiempo después.

En 1869, el poeta y su hermano volvieron juntos a Madrid,  junto con los hijos de Gustavo. Por esta época comenzó a reescribir el libro que había desaparecido el año anterior y colaboró con diversas publicaciones para conseguir algo de dinero.

En 1870, Valeriano cayó enfermo y murió el 23 de septiembre. Esto tuvo un impacto terrible en Gustavo, que sufrió una depresión. Después de publicar algunos trabajos breves, Bécquer también   enfermó. Murió en la pobreza en Madrid, el 22 de diciembre de ese mismo año.

Después de su muerte, su amigo Rodríguez Correa, junto con la colaboración de otros amigos de Bécquer, también poetas, recopiló y organizó sus manuscritos para su publicación, como una forma de ayudar a la viuda y a los hijos. La primera edición de esta recopilación se publicó en 1871. Un segundo volumen vio la luz seis años después. Más revisiones salieron en años posteriores, en las ediciones lanzadas en 1881, 1885 y 1898.

Rimas, los poemas de Bécquer más famosos

Las Rimas de Bécquer han sido recitadas de memoria por sus contemporáneos e influyeron mucho en las generaciones posteriores. Se trata de 98 piezas breves que son consideradas la base de la poesía española moderna.

Este libro fue compuesto después de su muerte de muchas fuentes, la principal de las cuales fue obtenida de los manuscritos del propio Bécquer.

Todavía hoy en día, los poemas de Gustavo Adolfo Bécquer son fuente de inspiración para hombres y mujeres de todas las edades.