Mundo Primaria
  • Tienda
  • Cursos

Refranes para niños y su significado

Hay miles de refranes que nos permiten expresar en pocas palabras nuestra cotidianidad y los niños aprenden muy rápido todo tipo de frases que le son llamativas. Para cada niño, los refranes pueden ser formas de comunicarse de manera sencilla, práctica y divertida.

El mundo es un pañuelo cuando nos comunicamos con refranes, y desde la aparición de estos discursos entretenidos, han significado para todos una forma única de expresar todo lo que queramos decirle al mundo.

Refranes para niños y su significado

 

El lenguaje oral ha transmitido de generación en generación desde tiempos atrás. A partir de ello, se trasmitió de boca en boca un sinfín de refranes que remiten a la sabia experiencia y están hechos para recordarlos fácilmente. Enseñarles refranes favorece el desarrollo de un lenguaje que les permitan a los niños divertirse, aprender a comunicarse y transmitir sus conocimientos.

Cuando se comunica con el ingenio de estas frases, se pueden ahorrar muchas palabras. Esto es porque los refranes suelen estar relacionados con sabiduría de la experiencia y mantienen un significado cultural compartido. Los refranes y dichos populares contienen, además, rimas y cierto ritmo que los hacen bastante simpáticos. Puedes enseñarles a tus hijos refranes que faciliten el aprendizaje de hábitos o lecciones de vida y, al mismo tiempo, pasar un buen rato.

Te mostraremos los mejores refranes para niños, con los que puedes enseñar y a ellos les gusta. Los refranes son una herramienta que te permitirá hacer ambas cosas.

Un refrán es una frase de origen popular y que expresa una enseñanza en sentido figurado. Usualmente los refranes encierran una experiencia vivida que ha perdurado con los años y se ha convertido en parte importante de la sabiduría tradicional.

Si lo pensamos dos veces, los refranes son sentencias que siempre nos quieren aconsejar o explicar algo. Podemos decir que son el resumen de las vivencias de las personas que ya no están pero que su experiencia sigue vigente en el transcurso del tiempo a través de las palabras.

Estas paremias que traen consigo diversas enseñanzas y reflexiones, que a pesar de ser antiguas, se han ido transmitiendo de generación en generación y que suponen una riqueza cultural del lenguaje.

A partir de los refranes podemos enseñarles a los niños diferentes moralejas, hábitos, conductas saludables y hasta cómo actuar en ciertas circunstancias que se nos pueden presentar. Son tantos los beneficios de usar refranes en el lenguaje cotidiano, que hasta podrás gritar un refrán al cielo y en cualquier parte te entenderán.

La importancia de los refranes en la infancia

La paremiología es una ciencia que estudia los proverbios, refranes, dichos y otras paremias de diferentes culturas e idiomas. Esta ciencia indica que toda paremia implica un enunciado asociado al conocimiento tradicional y que se base en experiencias del día a día.

Encontramos que hay refranes para todos los aspectos de nuestras vidas, esto les da a los refranes una capacidad de aparecer en el momento. Los refranes son variados y contienen todo tipo de mensajes de nuestros ancestros. Hay uno para para momento oportuno.

Son muchos los beneficios que los niños tienen al aprender refranes, porque además de poder acceder a estos conocimientos que vienen de generaciones pasadas, pueden aumentar la capacidad de alcance de su expresión oral, tanto como las costumbres y las características del contexto en el que vive.

Aprender refranes en la infancia ayuda a la comunicación oral y consecuentemente a una mejor expresión verbal en el compartir de las relaciones sociales. Facilita también a que los niños puedan recordar con facilidad algunos aspectos de conducta esperados en la escuela y en la sociedad.

Algunas dimensiones del ser humano que se ven fortalecidas en el ejercicio usual de los refranes son:

Los refranes en el desarrollo del lenguaje

Es esencial para los niños un apropiado desarrollo del lenguaje oral en edades tempranas, ya que este le servirá para adaptarse a la sociedad y poder comunicar sus deseos. La naturaleza del lenguaje metalingüístico de los refranes les proporciona a los niños pautas para interpretar los discursos en las interacciones sociales cotidianas.

El uso de refranes en el lenguaje facilita a los niños encontrar una manera propia de expresarse que sea fluida y que demuestre propiedad de conocimiento. Al ser los refranes  expresiones que legitiman un pensar socialmente construido, aceptan comunicar todo tipo de mensajes en pocas palabras y usar en muchos casos alegorías de la realidad.

Aprender a comunicarse también hace referencia a aprender los símbolos de la cultura. Construir un discurso oral o escrito refleja una competencia comunicativa que puede convertirse en una ventaja en ámbitos escolares.

Los refranes en el desarrollo del pensamiento abstracto

Generalmente los dichos y refranes usan metáforas de toda naturaleza para dar a entender su aplicación y su relación con la experiencia de otros. Descifrar un refrán requiere cierto esfuerzo cognitivo que puede educarse para que su deducción sea cada vez más ágil.

Los refranes están hechos para hablarlos en contextos cotidianos. En cualquier momento de la vida cotidiana se puede escuchar un refrán o ver la oportunidad perfecta para expresarse mediante de uno. El aumento de capacidad lógica permite poder leer el mensaje principal que esconden, entre líneas, muchas de las paremias que usamos constantemente.

La consecuencia de los hechos en la experiencia y su comparación lógica con las metáforas de un refrán implica el desarrollo del pensamiento lógico y capacidad de abstracción.

Los valores y enseñanzas morales en los refranes

Los refranes populares pueden ser en un recurso muy útil para mostrar a los niños enseñanzas valiosas que nos enseñaron. Son frases que tienden a trasmitir valores, lecciones morales, reflexiones y modales o simplemente nos dan consejos sobre cómo debemos actuar en ciertas circunstancias.

Repetir un refrán no implica que se haya comprendido el mensaje intrínseco, la aprehensión de estas reflexiones se hace presente en la medida en que se vinculan con experiencias personales. Los refranes también pueden aportar al desarrollo de la personalidad de los niños ya que aportan un amplio contenido cultural del cual se puede obtener un criterio.

Basándose en el conocimiento que se ha transmitidos de generación en generación, los niños pueden aprender a crear su propio sistema de creencias y compartirlos a otras personas con las que suele comunicarse.

Los refranes transmiten siempre una enseñanza, un pensamiento o una experiencia que permanecen en nuestro vocabulario por ser valiosos legados inmateriales de nuestra cultura.

¡Podemos jugar con los refranes populares!

Los refranes esconden muchos juegos de palabra, chistes y en muchos casos sentidos figurados o metafóricos, es por ello que los refranes requiere que se los piensen en algunos casos más de una vez. Podemos estar de acuerdo es que las metáforas incluyen varios significados y connotaciones en una sola expresión dependiendo del contexto en el que estemos. Todos conocemos muchos refranes que hemos escuchado con los años y podemos hacer de ellos una forma divertidísima de comunicarnos.

Los refranes permiten llevar una comunicación inteligente donde los interlocutores entienden lo que se pretende decir explicado en una frase sencilla. Jugar con palabras, además de propiciar el espacio para una conversación entretenida, también nos plantea una situación donde podemos encontrar maneras de estimular en los niños la adquisición de diversas formas que pueden optar para comunicarse.

Los refranes son textos breves con una rima fácil de recordar que quieren transmitir algún tipo de enseñanza. Se espera que la frase indique a quien oye el refrán, el mensaje especifico que este contiene. En algunos casos, los dichos y los refranes populares tienen un carácter aleccionador porque se espera se actúe en razón de ese saber popular que ha sido conservado por tanto tiempo.

Puedes descubrir la diversión de hablar sin tener que estar explicándolo todo. A buen entendedor, pocas palabras bastan. Hablar de los refranes nos brinda la posibilidad de convertir un recurso literario en una grandiosa herramienta para educar a los niños y acercarlos valiosos consejos y reflexiones de vida.

La didáctica de los refranes

Lo realmente interesante de los refranes es que poseen cierta didáctica para transmitir su contenido. Los mensajes que se transmiten tienen formas mnemotécnicas y metalingüísticas que pueden servirle a los niños en muchas ocasiones como instrucciones pragmáticas del lenguaje.

Como función mnemotécnica del lenguaje permite que el refrán sea una frase corta y fácil de memorizar, con una estructura ingeniosa de relacionar las palabras. En su función metalingüística, da pautas para entender las formas de comunicarse estructuradas en la sociedad. El mensaje muy rara vez se entiende en sentido literal y de una manera u otra es necesario vincular varias experiencias en una sola frase.

De hecho, los refranes además tienen una particularidad que tiene a persuadir y reforzar o resumir la opinión de quien da una idea. Las paremias no pueden servir como fuentes orales de primera mano para aprender a comunicarnos y relacionarnos.

El uso de los refranes implica aprender a reconocer los momentos para utilizarlos. Es preferible usan refranes coherentes con los sucesos y no abusar de los mismo para evitar confusiones o que se pierda la forma de significado que se le quiere dar.

Dichos o refranes para enseñar a los niños

Con los refranes se pretende estimular la curiosidad intelectual de los niños y que ellos aprendan a valorar las reflexiones y tradiciones del pasado. Hay varios refranes para niños que les pueden ayudar a demostrar  fácilmente un punto de vista.

La síntesis que recogen los refranes populares son tesoros del conocimiento de la vida diaria. Con un par de refranes podemos valernos de ellos para manifestar expresiones de diversas culturas o para estimular la lectura desde temprana edad.