Trabalenguas de amor

Los trabalenguas existen desde que se inventaron los idiomas, y aunque comúnmente se relacionan con juegos infantiles, lo cierto es que su práctica puede ser, además de beneficiosa para mejorar la dicción, muy divertida para los adultos. A continuación te presentamos algunos trabalenguas de amor.

El trabalenguas es un juego de palabras donde una palabra raíz, se repite en un texto con diferentes variantes (“nabucodonosor”, “nabucodonizador”, “nabucodonice”, “nabucodonizar”), obligando al practicante a concentrarse y atender su dicción para poder decirlo sin equivocarse.

Otros ejemplos de trabalenguas de amor

“Quiero y no quiero querer, a quien no queriendo quiero; he querido sin querer y estoy sin querer queriendo. Si porque te quiero quieres que te quiera mucho más, qué más quieres si cada día yo te quiero más”.

“He querido sin querer y estoy sin querer queriendo. Si por mucho que te quiero, quieres que te quiera más, te quiero más que me quieres, ¿que más quieres?, ¿quieres más? ”.

“Si tu gusto gustara del gusto que gusta mi gusto, mi gusto gustaría del gusto que gusta tu gusto, pero como tu gusto no gusta del gusto que gusta mi gusto, mi gusto no gusta del gusto que gusta tu gusto”.

“No me mires que nos miran, nos miran que nos miramos, miremos que no nos miren y cuando no nos miren nos miraremos, porque si nos miramos, descubrir pueden que nos amamos”.

“El amor es una locura, que ni el cura lo cura, si el cura lo cura, es la locura del cura”

“Corazón de chirichispa y ojos de chirichispé: tú que me enchirichispaste, hoy desenchirichispamé”.

“Si el amarte fuera verte y el verte perderte, preferiría amarte sin verte que verte para perderte”.

“Mírame sin mirar, Miriam, mírame mientras me muevo; no me mires Miriam mía, no me mires que me muero”.

Diviértete, practica y no dejes de compartir con tus amigos estos trabalenguas de amor.