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Palabras cultas

Qué son las palabras cultas

Las ideas las podemos expresar de diferentes maneras, el lenguaje es muy amplio y tenemos palabras para comunicar con precisión y expresarnos adecuadamente. El Diccionario de la Real Academia Española tiene casi 100.000 palabras definidas y aceptadas dentro del idioma, sin embargo, solo utilizamos el 5% de esa compilación de palabras. Son muchas las palabras que existen y pocas las que usamos en realidad.

Algunas palabras son básicas, populares y las usamos con excesiva frecuencia, otras son palabras poco conocidas y por tanto poco usadas. Revisaremos algunas palabras cultas que existen en el castellano y cómo se usan para elaborar sentencias.

Descubre nuevas palabras que puedes agregar a tu vocabulario y verte como una persona aún más culta.


¿Qué son las palabras cultas?

 

Las palabras cultas, también denominadas cultismos, son todas aquellas que tienen un origen en latín o en el griego clásico y que a pesar del tiempo y las modificaciones en el lenguaje, su forma y significado han permanecido prácticamente iguales.

Este tipo de palabras suelen ser antiguas y se usan principalmente en ámbitos académicos, científicos o artísticos.

 

Ejemplos de palabras cultas

Hemos seleccionado algunas palabras para que conozcas su significado y también te presentamos frases con palabras cultas.:

¡Pardiez!: Es una expresión que se utiliza para demostrar un sentimiento de enfado o gran sorpresa.

  • ¡Pardiez! Me habéis tomado por sorpresa con esta noticia.

Bezudo: se utiliza para llamar a un mamífero, animal o humano, que tiene unos labios muy gruesos.

  • El oso bezudo come tres veces más que el oso de anteojos.

Satis: suele usarse para hablar de las vacaciones estudiantiles, un tiempo para descansar de las obligaciones académicas.

  • Dentro de poco llega el satis de verano.

Sicofanta: es un término utilizado desde la Antigua Grecia para referirse a denunciantes profesionales que cobraban dinero al realizar declaraciones formales de denuncia pública. Eran contratados por otras personas y eran conocidos por su gran oratoria.

  • Debéis aclarar dicho asunto antes de que llegue el sicofanta.

Glabro: en la biología se usa como sinónimo de lampiño, es decir, seres vivos o partes de esos seres vivos que no poseen pelos, tricomas, o glándulas en su superficie externa.

  • La palma de mi mano es glabra.

Quirurgo: es una forma menos frecuente de llamar a las personas que ejercen la cirugía.

  • El quirurgo estudia la respuesta del paciente a la cirugía en el postoperatorio.

Cazcalear: puede ser un sinónimo de andorrear. Se refiere a aquella caminata que se da de un lado a otro, sin fin alguno, pero con una actitud de encontrarse muy ocupado.

  • Mario Alberto cazcalea de aquí para allá cuando se siente nervioso.

Inveterado: se usa para indicar que una costumbre o creencia es muy antigua y está muy arraigada en la cultura.

  • Tu forma de ver el mundo corresponde a dogmas inveterados.

Ultracrepidario: se usa para referirse a personas que hablan u opinan de temas que poco conocen o que están fuera de su entendimiento.

  • No debería opinar sobre este tema o va a quedar como un ultracrepidario.

Parusía: es un término utilizado en el ámbito religioso y se refiere al advenimiento de Cristo al final de los tiempos, un acontecimiento esperado por todos los cristianos cuando Jesús regrese por segunda vez a la Tierra tal y como lo prometió.

  • Mi familia y yo esperamos la parusía con devota oración.

Benemérita: indica que una persona meceré celebración, admiración y reconocimiento por algo que ha realizado con excelencia.

  • Quienes han llegado son los beneméritos del evento.

Resarcir: se utiliza cuando se ofrece un beneficio como reparación a un daño o molestia causada a otras personas.

  • Él quiere resarcir las incomodidades que causó en ese lugar.

Cogitabundo: es una forma culta para referirse a una persona que se encuentra muy pensativa.

  • Ella miraba por la ventada, cogitabunda como solía serlo.


Zafio: puede usarse para referirse a una persona o a una acción de una persona que es inculta, que no tiene tacto ni educación.

  • Esa conducta zafia no es propia de ti.

Zaherir: decir o hacer algo que puede herir, incomodar o incomodar a alguien con o sin intención.

  • Digas lo que digas no vas a zaherir mis sentimientos.

Apotropaico: en el estudio de las culturas se utiliza para referirse a situaciones mágicas o rituales que buscan alejar el mal y atraer el bien.

  • Los rituales apotropaicos pertenecen a culturas milenarias según los antropólogos.

Bienquisto: es un adjetivo formal para referir a personas famosas y con buena reputación.

  • Es bienquisto por todos los presentes.

Jocundo: se refiere a una persona muy alegre, divertida, graciosa y que se muestra despreocupada.

  • La película que vimos en el cine me parece jocunda y bastante agraciada.

Locuaz: es un adjetivo para referirse a una persona que habla con gran soltura y facilidad.

  • La emisora comunica de manera locuaz y pertinente en todo momento.

Misantropía: rechazo, aversión y desprecio en general por los seres humanos, su naturaleza o comportamientos.

  1. Treinta segundos de misantropía es lo que me queda.

Compeler: significa obligar a una persona por la fuerza o a través del convencimiento a realizar alguna actividad que realmente no desea cometer.

  • El general ha compelido su mandato con severa uniformidad.

Erubescencia: es una manera culta para referirse a un sentimiento de vergüenza.

  • Aquella erubescencia le hizo sonrojar de inmediato.

Cerúleo: es el nombre que recibe el tono de azul cielo.

  • Tus ojos cerúleos son mi verdadera inspiración.

Deprecación: se refiere a una súplica formal e insistente. También se emplea en ámbitos literarios.

  • A pesar de la deprecación de sus palabras, no obtenía lo que anhelaba.

Decumbente: se utiliza para referirse a una persona que se haya postrada en una cama generalmente por enfermedad.

  • Su desanimo le hacía un decumbente día tras día.

Occiso: así se le llama a una persona que ha muerto de manera violenta.

  • Es preciso recalcar que un ocisso no muere por causas naturales.

Hebdómada: es una manera formal para referirse a los siete días que forman una semana.

  • El campeonato se realizará en la siguiente hebdómada.

Alipori: se refiere a la sensación que deja un acto realizado por otros que causa vergüenza o pena ajena.

  • Cuando terminó de hablar, yo solo sentía alipori y ganas de desaparecer de inmediato.

Íncola: se usa para denominar a toda persona que es habitante de un lugar en específico.

  • Los íncolas del valle mantienen su cultura y tradición.

Ínclito: es un adjetivo que indica que algo es famoso, ilustre y conocido.

  • Las obras ínclitas de la autora han tenido la repercusión esperada.

Jingoísmo: se refiere a un patriotismo belicoso extremo que lleva a un imperialismo violento sobre otras naciones.

  • El jingoísmo es una doctrina que nació en Inglaterra.

Diserto: puede ser un sinónimo de locuaz. Se refiere a una persona que tiene facilidad para comunicarse expresándose con fluidez y soltura.

  • Simón hablaba diserto sobre su viaje al extranjero.


Dipsomanía: en medicina se refiere a una adicción a la ingesta de manera compulsiva y frecuente de bebidas alcohólicas. Es sinónimo de alcoholismo.

  • Su conducta dipsomaniaca puede terminar en cirrosis fácilmente.

Estólido: se utiliza para indicar que una persona está falta de razón y no comprende cuando se le indica.

  • Quedó estupefacto, parecía estólido ante tanta información.

Nesciente: significa una persona que carece de ciertos conocimientos y que por ello puede ser ignorante.

  • No quería pasar por nesciente así que estudio todo el tema el día anterior.

Tremebundo: adjetivo que indica que por su tamaño puede llegar a asustar o aterrorizar.

  • Tremebundo susto el que me has acusado.

Filis: capacidad para hablar con delicadeza, tacto y destreza.

  • No he de negar que vuestra filis seduce mis impulsos.

Ampo: es una manera formal para referirse a los copos de nieve.

  • Miraba el cielo mientras ampos fríos caían sobre mi rostro.

Misoneísmo: es un miedo irracional a experimentar todo tipo de situaciones nuevas y cambios.

  • Ese misoneísmo te impide vivir la aventura de tu vida.

Flébil: este es un adjetivo poético que sirve para indicar que una persona está muy triste o para señalar que algo es digno de ser llorado y lamentado.

  • De repente un flébil lamento se escuchó en la lejanía.

Regolaje: situación en la que una persona está de buen humor, irradia alegría y la transmite.

  • No estoy de ánimos para el regolaje y la festividad.

Logomaquia: es una forma de discurso en la que el interés se centra en las palabras que se usan más que en la coherencia o el argumento del asunto.

  • No estás diciendo nada, pareces hablando logomaquia.

Yactura: sirve para indicar una quiebra, separación o disminución que genera una sensación de daño o pérdida.

  • La yactura en el presupuesto ha afectado a la empresa.

Tusígeno: se utiliza para indicar que algún objeto o circunstancia produce tos.

  • Este es un medicamento tusígeno de origen natural.

Cultipicaño: es un adjetivo para indicar que alguien es culto, erudito y picaresco.

  • Usar palabras cultas puede ser bastante cultipicaño.

Badajear: es una palabra poco usual para indicar que alguien habla mucho y solo dice tonterías.

  • Esto es importante, deja el badajeo.

Trapalón: persona que habla mucho, que es charlatana o mentirosa.

  • El chico nuevo es un trapalón de aquí a la China.

Furiente: es un adjetivo poco usado para referirse a una persona que está enfurecida o encolerizada por algún motivo.

  • Cuando ve algo que no le gusta se pone furiente.

Virago: es una expresión asociada con la transgresión cultural de género en el que una mujer toma posturas o realiza acciones que tradicionalmente se consideraron masculinas.

  • Las viragos de Juana de Arco en las batallas pasaron a la historia.

Trémulo: adjetivo para indicar que algo es tembloroso.

  • Con voz trémula accedió responder a su pregunta.

Eviternos: se refiere a que algo ha tenido un principio, pero no tiene final.

  • Los eventos eviternos maravillan al ser humano.


Bibliopola: sirve para referirse a una persona que se dedica a vender libros.

  • Los bibliopolas pasan de puerta en puerta por esta zona.

Remusgar: sospechar, presumir o sospechas de algo o de alguien.

  • No remusgo de lo que dices, pero necesito evidencias.

Póculo: es una forma en desuso para referirse a un vaso o un recipiente para beber.

  • Llenad los póculos con el mejor vino, buen caballero.

Acucioso: se refiere a una persona apresurada o afanosa por realizar una actividad.

  • Calmaos, no es necesario ser acuciosos en este momento.

Unigénito: indica que una persona es hijo único.

  • Él es primogénito y al parecer el unigénito de la familia.

Eutrapelia: se considera una virtud con la que una persona modera con templanza el exceso de diversión o entretenimiento.

  • La eutrapelia es un valor recalcado en la religión.

Conticinio: se refiere a aquella hora de la noche en la que todo se encuentra en silencio y calma.

  • En el conticinio de la noche encuentro calma para mi ser.

Dilección: afecto, aprecio o cariño con preferencia de una persona hacia otra o hacia un objeto o materia.

  • Tu dilección por las matemáticas es evidente.

Demagogo: persona que actúa bajo una ambición política con falsas promesas para encontrar una dominación tiránica.

  • Aquel político actúa con clara demagogía.

Puerperio: en la fisiología humana es el lapso de tiempo entre el parto y la primera menstruación.

  • Después que termine el puerperio puedes iniciar con una nueva dieta.

Pedante: se refiere a una persona que presume de manera inoportuna y exacerbada sobre sus talentos o conocimientos que tiene o cree tener.

  • Qué pedante se ha vuelto tu amigo Pedro.

Acérrimo: persona decidida y convencida sobre algo.

  • Es una promotora acérrima de los derechos de las personas.

Flavo: es un adjetivo culto para referirse a un tono entre amarillo y algo de rojo, como el color de la miel.

  • Flavo era su nuevo vestido con el que fue a visitarme.

Núbil: persona que ha alcanzado la edad adecuada para casarse.

  • Espera a la edad núbil para tomar esa decisión.

Fúlgido: se utiliza como sinónimo de brillante, resplandeciente o reluciente.

  • Sus fulgidas botas habían sido embaladas la noche anterior.

Nesciencia: indica una condición de ignorancia o falta de ciencia.

  • Una visión ignorante no demuestra más que nesciencia.

Hesitar: es una manera formal para indicar que se duda, aun no se ha decidido por algo o alguien y que no tiene seguridad.

  • La ambigüedad de tus palabras me hace hesitar sobre mis opciones.

Aporía: en filosofía se utiliza para referirse a razonamientos con contradicciones irresolubles o paradojas que presentan una dificultad lógica insuperable.

  • La aporía del tiempo fue descrita por San Agustín.

Patarata: se dice de algo que es excesivamente ridículo y despreciable.

  • Lo que dices son puras pataratas.

Ignavia: desidia, flojera del ánimo o pereza para realizar alguna actividad.

  • Aún tenía mucho por hacer cuando la ignavia se precipitaba irremediablemente.

Insulso: se refiere a algo que tiene poco sabor o que es soso y no tiene gracia.

  • Este yogur no tiene sabor, es insulso.

Lancinante: adjetivo para referirse a un dolor físico o moral muy agudo e intenso.

  • Lancinante es tu desprecio y tus miradas esquivas.

Intrusismo: actividad profesional que es ejercida por una persona sin la autorización necesaria para realizarla.

  • Muchas actividades se realizan en condición de intrusismo.

Sempiterno: se dice de algo que se prolonga por mucho tiempo por lo que parece no tener fin.

  • Mi cariño por ti es sempiterno.


Usos de las palabras cultas

Las palabras depende de los hablantes y no hay reglas específicas sobre cómo usar las palabras cultas. Estas suelen ser utilizadas en círculos donde las personas que asisten conocen su significado y se dedican a estudiar los conceptos que enmarcan. Por ejemplo, si vas a una academia de medicina probablemente te hablen de umbilicación musculoide y angioplastias, y puede ser que no entiendas bien qué quiere decir si no eres una persona interesada por el tema.

Como ves las palabras cultas no las solemos usar en la cotidianidad. Una de las características principales de las palabras cultas es que las encontramos en contextos reducidos, y si se utilizan fuera de espacios las personas no conoce el significado de las palabras y pueden llegar a confundir o simplemente a no ser entendidas. El exceso de uso de palabras cultas en espacios poco apropiados puede ser que necesiten aclaración en el discurso para evitar confusiones.

El escritor madrileño Miguel Sosa elaboró un diccionario alternativo donde hace una recopilación llamada El pequeño libro de las 500 palabras para parecer más culto. Allí recoge varios términos que podemos llamar cultos y que son tan poco frecuentes en el lenguaje que pueden llegar a sorprender.

Usar palabras cultas permite:

Tener un vocabulario amplio. Aprender nuevas palabras y mantener una riqueza en el vocabulario significa tener acceso a un bagaje cultural amplio, tener mayor perspectiva y facilidad para comunicarse.

Precisión al hablar. En lugar de tener un grupo reducido de palabras, al expandir el léxico puedes tener los términos necesarios para llamar a las “cosas” por su nombre. Además de hacer uso de palabras especializadas y técnicas, hay mayores probabilidades de acertar con los términos que se usan en una comunicación efectiva.

Sorprender al interlocutor. Un lenguaje rico y amplio puede generar impacto y llamar la atención en un discurso. Posiblemente se manifieste como un indicio de que la persona que emite el mensaje se ha preparado y conoce sobre el tema.

Alimentar la cultura. Muchas palabras cultas son vigentes. No están desfasadas del contexto, solo han sido olvidadas. Rescatarlas del cajón del olvido no solo fomenta la cultura, sino que además la enriquece.

 

Origen de las palabras cultas

Las palabras cultas provienen en la mayoría de casos del latín y del griego antiguo y hacen parte del lenguaje actual sin haber sufrido grandes modificaciones desde la introducción de cada palabra, es decir, el significado se ha mantenido casi intacto desde su creación. El término para referirse a las palabras cultas aparece durante los siglos XVI y XVII gracias a los escritores de la época que mantenían un interés por preservar un lenguaje estilizado y esmerado en sus escritos.

Las palabras cultas inicialmente se utilizaban distinguiéndose del lenguaje común en ámbitos cerrados y exclusivos. Con el tiempo, el desarrollo científico necesito de la creación de palabras para sus nuevos descubrimientos en diversas disciplinas, por lo que pareció terminología apropiada, neologismos científicos que son cultos y estas suelen denominarse tecnicismos.

Por ejemplo:

Pediatría viene del griego paidos (niñez) y –aitrós (medicina de…). Es la parte de la medicina que se dedica al estudio del desarrollo y crecimiento de la infancia.

Neumología viene del griego pneumon (del pulmón) y -logía (ciencia). Es la ciencia especializada en las enfermedades del aparato respiratorio.

 

La comunicación y las palabras cultas

Las palabras articulan el idioma y expresan ideas. Cuando dos personas o más hablan es importarte que el mensaje que se pronuncie sea entendido, este es el fin último de la comunicación. Las palabras cultas permiten que las personas puedan comunicarse con terminología especializada.

Todas las personas podemos elegir las palabras que queremos utilizar para comunicarnos. El lenguaje es un abanico del cual seleccionamos cuales términos deseamos usar y la cantidad de palabras que maneja una persona es un aliciente del cuidado que tiene de su pensamiento. Las palabras cultas se emplean en ámbitos literarios, jurídicos, filosóficos, científicos o artísticos, sin embargo emplear palabras cultas e incorporarlas al vocabulario personal puede traer varios beneficios.