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Palabras andaluzas

Palabras Andaluzas

De todas las formas de hablar que caracterizan a España, una de las más pintorescas es el andaluz. Hay una forma de hablar característica de esta región que forma palabras andaluzas y diversas expresiones que son dignas de ser tenidas en cuenta.

Son partes de una zona con una historia muy rica, que ha sido de gran importancia para España. También ha sido testigo de diversos sucesos históricos y recibió la influencia de numerosas culturas que hacen a la cultura andaluza y a la de todo el país.

 

Un dialecto del castellano

 

El andaluz es un dialecto del castellano. Aunque los especialistas prefieren considerarlo un conjunto de hablas porque ostenta diferencias y características en diversas zonas de Andalucía.

Comparte múltiples rasgos con otras variedades del sur de la península ibérica y de América, junto con las llamadas variedades meridionales.

El castellano comenzó a hablarse en este territorio en el s. XIII, cuando fue arrebatado al poder musulmán. Entonces reinaba Fernando III, que era conocido como El Santo. Esto trajo aparejada la repoblación del territorio por habitantes que migraron de Castilla.

Aquí es dónde hay que tener en cuenta que los dialectos en España que se ubican en el norte presentan rasgos más conservadores. Por su parte los meridionales se destacan por ser más progresistas. Esto se debe a que han experimentado más cambios que los dialectos septentrionales. Por eso están más alejadas del latín original.

En la medida en que un habla se ubica más cerca del mediterráneo presenta más particularidades como:

  • Rotacismo: sucede cuando al final de sílaba una l es pronunciada como una r.
  • Pérdida de la d intervocálica: es la eliminación de la d cuando está entre vocales.
  • Aspiración de la h: desaparece al principio de muchas palabras andaluzas.
  • Relajación de la s: cuando está en posición implosiva, cuando aparece detrás de la vocal cerrando la sílaba.
  • Seseo y Zezeo: en algunas zonas los sonidos s y z no se diferencian claramente. Incluso se pueden confundir. Se pronuncia uno u otro.
  • Yeísmo: se neutraliza la ll y se reemplaza por y.

 

Palabras andaluzas que debes conocer

Las palabras andaluzas son particulares, y a veces necesitan traducción. Pero también hay muchas que están en el vocabulario español tradicional. Sólo que no nos habíamos dado cuenta. Conoce algunos términos y expresiones notables.

  • ¡Qué chorra! o ¡Qué potra!: es para expresar ¡qué potra!
  • ¡Venga ya!: significa ¡Date prisa!
  • Ahora después: sería algo que no sucederá ahora ni tampoco mucho después.
  • Alcancía: se trata de un cuenco de barro o cerámica en la que se guarda dinero ahorrado.
  • Anca: resume la expresión a casa de… “Voy anca mi hermana”.
  • Angurria: por un lado designa a la codicia. También es una persona que orina mucho.
  • Antié: se entiende como el día que precede al día anterior.
  • Apalancado: es alguien que está cómodo, quieto o sentado en su casa, sin hacer nada.
  • Apollardao: significa que alguien es despistado.
  • Apuntalada: también expresa una gran cantidad de algo que se da de forma repentina.
  • Arfavó: es una forma resumida de hazme un favor.

  • Armar jaleo: es hacer ruido o escándalo.
  • Arrecio: para los andaluces es tener mucho frío.
  • Arriate: es una construcción con ladrillos que delimita una franja de tierra en un jardín en la que crecen plantas decorativas.
  • Babucha: es un calzado con el que las madres amenazan a sus hijos para tirárselos a la cabeza.
  • Bushe: quiere decir buche, que es un sorbo pequeño de cualquier líquido.
  • Cacharrito: se nombra así a las atracciones de las ferias y también designa a las bebidas alcohólicas.
  • Caliche: parte resquebrajada de la cal de una pared.
  • Cambembo: se dice de algo que está torcido, como una mesa coja que se tambalea.
  • Campero: es un refrigerio tradicional de Málaga hecho con jamón de York, tomate y lechuga.
  • Cate: se refiere a los puñetazos.
  • Cebadura: es una molestia o rozadura que sale en el pie al usar un zapato nuevo.
  • Chapú: es un trabajo o refacción no especializada y que no dura mucho tiempo.
  • Chavea: es un chaval, zagal o jovencito.
  • Chícharo: en Cádiz se lo reconoce como un guisante. Pero en Sevilla es una judía verde.
  • Churrete: es una mancha grande y muy notoria de suciedad en la cara.
  • Cipollo: es alguien tonto, o poco espabilado.
  • Critical: se dice de algo de calidad media.
  • Emulabá: quiere decir que alguien está cansado y sin energías.
  • Ennortao: describe a alguien distraído o desorientado.
  • Eres un agonioso: quiere decir qué egoísta eres.
  • Estás quedando cuchimizado o estás tísico: esto quiere decir te estás quedando muy delgado.
  • Estoy hecho pedazo: significa estoy cansado.
  • Guantá: viene de guantazo, por lo que es una forma de decir bofetón o bofetada.
  • Guantaso: es un golpe con la mano abierta.
  • Guarrito: es el trompo de un taladro.
  • Hefe: así llaman a los camareros. En realidad significa jefe, pero por la aspiración de la j queda como con una h.
  • Hoy estoy muy rayado: es cuando alguien está preocupado pensando en algo más.
  • Hule: es un mantel de plástico que se utiliza diariamente en las mesas.
  • Illo: es un vocativo andaluz que resulta de cortar la palaba chiquillo.
  • Jopo: se usa para expulsar a alguien nerviosamente. Podría venir del inglés hop off.
  • Josifa: es una forma andaluza de referirse a una fregona. Es una palabra usada por personas mayores.
  • Los tenis: se nombra así al calzado deportivo.
  • Mala follá: es estar de mal humor.
  • Más perdío que el barco del arroz: se dice que un barco con un cargamento de arroz salió de Melilla hacia Málaga, pero nunca llegó. Por eso cuando alguien está desorientado está más perdío que el barco del arroz.
  • Mascón: es un golpe a puño cerrado.
  • Mijita o mijilla: es una medida presumiblemente pequeña de algo.
  • Monazo: es la abstinencia por la falta de alcohol que se conoce como delirium tremens.
  • Moñear: arrastrar a alguien por el pelo.
  • Morisqueta: se trata de gestos faciales feos con intención de burla.
  • Muerto matao: es alguien que murió por asesinato.
  • Muerto morío: es alguien que murió naturalmente.
  • Nonina: esta palabra la usan los andaluces para discutir con alguien argumentando que tienen la razón.
  • Palo: es un atraco en un banco o robar en una casa.
  • Parguela: se refiera a una persona tonta y poco confiable.
  • Pechá: es una especie de unidad de medida. La idea es que es mucho de algo.
  • Pestañí: es un policía o guardia civil.
  • Pocetilla: alcantarilla en el suelo por dónde se van los desperdicios.
  • Que me da toloache: expresa que me da vergüenza.
  • Quedar topillao: es quedar sorprendido por algo.
  • Rebolear: es agitar algo antes de tirarlo.
  • Saborío: describe algo sin sabor. Se usa con frecuencia para describir a alguien sin gracia o aburrido.
  • Tajá: es una borrachera.
  • Tinglao: es un enredo, asunto liado o desorden. También se usa para hablar de peleas o disputas.
  • Trinina: significa que alguien tiene maldad o mala intención.
  • Un viaje: también es una forma de expresar una gran cantidad.

Breve historia de Andalucía

Andalucía se ubica al sur de la península ibérica. Es un territorio de 87.000 km2 y está rodeado por el mar Mediterráneo, el Atlántico, Europa y África. Su bandera tiene dos franjas verdes, cruzadas por una blanca. Y posee en el centro un dibujo de las columnas de Hércules.

Los historiadores más antiguos crían que allí estaba el fin del mundo y que era el lugar en el que Hércules había puesto sus columnas.

Prehistoria

En la prehistoria la región estaba habitada por pueblos agricultores y ganaderos. La civilización que surgió entonces fue la de Tartesos, que prosperó gracias a sus metales preciosos.

Dicha bonanza atrajo a los fenicios y a los griegos, con los que se produjo un intercambio que contribuyó al desarrollo de su propia lengua y escritura. Se les consideró la primera nación desarrollada de Europa.

 

Invasiones y gobierno musulmán

Tiempos más difíciles llegaron con la invasión de Cartago, la de los Visigodos y la de los romanos. Estos últimos permanecieron siete siglos en este territorio y trajeron el latín y variadas contribuciones en agricultura, arquitectura y minería.

Después vinieron los vándalos, los visigodos y tras la Batalla de Guadalete, sobrevino el dominio musulmán. Desde el 711 el territorio se conoció cómo Al-Ándalus. Era una región muy desarrollada, cuya capital era Córdoba. Tenían técnicas propias de regadío, una arquitectura muy bella y sus propios bienes culturales.

 

Dominio cristiano

Lo que siguió fue que los habitantes al norte de la península comenzaron a expulsar poco a poco a los musulmanes. Así nacieron diferentes reinos cristianos. Esto motivó que en el siglo XI Al-Ándalus se organizara en taifas, que eran pequeños reinos, algo que sólo debilitó su posición ante el avance de los cristianos.

En 1492 Isabel de Castilla y Fernando de Aragón tras ocho años de asedio conquistan Granada y ponen fin al gobierno musulmán. En ese mismo año la reina financia a Cristóbal Colón el viaje que daría lugar al descubrimiento de América.

 

Descubrimiento de América

El éxodo salió de Palos de la Frontera, con una tripulación mayormente andaluza. Fue el primer paso que convirtió a España en un imperio. Su centro político y económico es Sevilla. Esto sucede así porque allí llegaban los bienes de América y se transforma en el punto de inflexión con Europa.

Sin embargo esto no la convierte en la zona más próspera y desde el siglo XVII la bonanza económica del nuevo mundo comienza a decaer.

 

Hechos importantes y evolución

Desde entonces Andalucía fue testigo de hechos relevantes como la Revuelta de Ardales, y la pérdida del peñón de Gibraltar ante Inglaterra en 1704. También en el siglo XIX es el escenario para la batalla de Bailén, la primera victoria española contra Napoleón.

De la misma forma se redacta en Cádiz la primera constitución española y llega a ser la segunda región más industrializada de España. Con el advenimiento de la democracia tras la dictadura de Franco recupera su estatus de autonomía.

De este modo es posible vislumbrar los factores multiculturales y sociales, que contribuyeron a una zona con una historia rica e interesante. Es lo que ha dado lugar a sus costumbres y a sus propias palabras andaluzas.