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¿Qué es la paleobiología y qué estudia?

La paleobiología es el estudio de la vida antigua en su totalidad. Mientras que la paleontología analiza sólo lo que pasó con los dinosaurios, la paleobiología se encarga de investigar la vida de mamíferos, insectos, peces, microbios y hongos.

Es una ciencia que toma la evidencia fósil para descubrir cómo los organismos se modificaron y cuál era el panorama real del planeta cuando esas especies estaban vivas.


Entonces, ¿Qué hace un paleobiólogo?

 

La paleobiología ha dado como resultado la existencia de los paleobiólogos, quienes estudian toda la vida biológica fosilizada. Para eso hacen uso de microscopios con los que estudian microfósiles originados en vegetación antigua. Puede tratarse de semillas, esporas, o polen.

De la misma forma analizan fitolitos, células individuales y depósitos mineralizados de especímenes completos. Esto se da con frecuencia en excavaciones junto a los paleontólogos y arqueólogos.

Por eso emplean herramientas de uso común en este campo tales como paletas, cepillos, equipos de grabación y cintas métricas. Además recurren a conocimientos en geología, para reconocer las rocas y propiedades del suelo.

En la dirección o gestión de excavaciones emplean equipos de medición y detección remota. Esto les permite interpretar datos de tecnología no intrusiva, de aparatos como el radar de penetración terrestre.

Hay diferentes especializaciones y calificaciones en esta actividad. Y no se desempeñan sólo en la excavación fósil. También se trabajan en laboratorios o realizan investigaciones teóricas.

Se encargan de probar las muestras de datos o de realizar diagramas de distribución que den una idea global de la información obtenida.

 

¿Dónde trabaja un paleobiólogo?

Dado que la habilidad de un paleobiólogo es flexible su trabajo no es solamente en el terreno catedrático. También forman parte de equipos de consultoría o de excavación de petróleo o gas. Esto se debe a su conocimiento en geología y en depósitos naturales.

Los combustibles fósiles que aún se utilizan en el mundo moderno provienen de la descomposición de materia orgánica. La paleobiología es muy importante para dar con bolsas de gas, y con yacimientos de petróleo o carbón. Pueden compilar mapas biológicos y diagramas de construcción.

Se estima que el 15% trabaja en consultorías técnicas independientes. Estas a su vez pueden trabajar con desarrolladores o instituciones gubernamentales.

De la misma forma también trabajan en museos dirigiendo y diseñando sus exposiciones. También se los pueden encontrar en la docencia universitaria.

 

¿Qué estudia un paleobiólogo?

Dado que la paleobiología estudia la evolución de la vida integral a lo largo del tiempo, para poder analizar la información que maneja debe tener un conjunto especializado de habilidades. Por eso muchos empiezan con el estudio de la geología.

A esto se suma la especialización en estudios de campo, y en la medición de secciones estratigráficas de la tierra. También se forma en la documentación, organización, almacenamiento y conservación de las investigaciones de campo.


Los fósiles y la paleobiología

Los paleobiólogos estudian una gran variedad de restos fósiles dado que ofrecen la evidencia más importante sobre la vida pasada. Por lo tanto, estos pueden incluir conchas, huesos, madera u hojas petrificadas.

A esto hay que sumar las huellas, el polen, los rastros de alimentos, madrigueras de gusanos e incluso heces fosilizadas. Esto deriva en el estudio de ADN fósil y de restos bioquímicos. También pueden variar desde bacterias minúsculas, hasta muestras de dinosaurios gigantes.

De este modo obtienen información sobre cómo era la vida en el pasado y qué es lo que caracterizaba a cada uno de los especímenes. Esto se logra mediante el estudio de fósiles corporales o de fósiles traza.

El primero es una parte del cuerpo de la criatura con cierto material orgánico. Pero por lo general los paleobiólogos deben emplear vaciados y moldes que pueden mostrar la estructura interna de un animal pero no su biología en sí misma.

Las trazas fósiles no revelan demasiado sobre la anatomía originaria de las criaturas de las que formaron parte, sino que dan pistas sobre su bilogía.

Trazas Fósiles

Los fósiles corporales son los que presentan más variedad. Por ejemplo, están las compresiones que resultan de la presión que sufre un organismo en una capa plana. Lo que queda del material biológico se presenta en delgadas películas de carbón.

Fósiles corporales

Los vaciados y moldes son espacios vacíos que preservan la forma de un animal que terminó bajo una especie de arcilla. Cuando se rellena con yeso ofrece una buena visión de cómo estaba conformada la criatura.

Finalmente están las petrificaciones en las que la vida orgánica es reemplazada con sílice, dejando una muestra de su estado original. Esto es lo que suele suceder con la madera petrificada.

Madera petrificada


La paleobiología de la conservación

Si hay algo interesante y relativamente nuevo en la paleobiología, es lo que se conoce como la Paleobiología de la Conservación. Es un campo que combina varias disciplinas y que aplica nuevos datos y métodos en la conservación y restauración de la biodiversidad y de los ecosistemas como los conocemos.

Para esto se vale no sólo de la paleontología, sino también de la sedimentología, ecologías comunitaria y de la ecología de la restauración, entre otros campos. Se usan para mantener determinados objetivos de preservación.

De este modo generan registros geohistóricos que reúnen la información ambiental o biológica sobre el pasado. Estos pueden incluir núcleos de sedimentos o de hielo, series en anillos de árboles, fósiles y archivos naturales.

Así se obtiene información sobre los cambios sucedidos en diversos períodos de tiempo, que pueden incluir siglos, milenios o millones de años.

De este modo se esfuerza en conservar y restaurar la biodiversidad y los ecosistemas actuales. Se encarga de proveer información para la toma de decisiones en un área determinada. Para comprenderlo mejor veamos cómo se aplicaría en un territorio como las Islas Galápagos.

 

Aplicando registros geohistóricos en las Galápagos

La biología en estas islas ecuatorianas se conoce por tener un ecosistema único desarrollado en forma independiente. Muchas de sus formas de vida no se encuentran en ningún otro lugar en la Tierra.

Dispone de especies endémicas que se han estudiado ampliamente para comprender los procesos evolutivos y ecológicos. Este es el hogar de los Pinzones de Darwin, que es un grupo de especies de aves de diversos tamaños y ecologías que evolucionaron a partir de una sola especie ancestral.

Los ecosistemas en Galápagos se monitorean cuidadosamente para conservar y restaurar su singularidad. Esto implica conocer la cantidad de personas que visitan las islas, y hasta las plantas y animales que viven en ellas.

Dichos esfuerzos se emplean para eliminar especies no nativas asegurando que las especies endémicas puedan prosperar. Para eso se basan en observaciones y estudios científicos de la vida en este archipiélago.


Un marco de referencia

Se cree que la primera presencia humana en las Galápagos data de 1535. Por lo tanto este es el marco de referencia que se utiliza para tomar decisiones de restauración y conservación.

Esto quiere decir que si una especie estuvo antes de esa fecha se considera nativa y si apareció después se determina que no lo es, por lo que debe ser eliminada.

De todos modos esta tarea puede ser compleja porque hay pocos estudios y observaciones que se remonten lo suficiente como para tomar una decisión.

No obstante los registros geohistóricos pueden ayudar a llenar los vacíos en algunas especies. En varias islas las áreas de tierras bajas albergan ecosistemas pantanosos que han sido así durante miles de años.

El polen de las plantas ha quedado atrapado desde siempre y se preserva en los sedimentos. Este se usa frecuentemente para evaluar la presencia de plantas específicas. Al examinar los núcleos extraídos de los sedimentos de los pantanos se ha podido especificar la clasificación de la vegetación en las islas y de este modo conocer las variedades autóctonas de las que no lo son.

Esta es una interesante aplicación de la paleobiología en el mundo como lo conocemos hoy.