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Depredador X, el pliosaurio más temido

La investigación de restos fósiles sigue revelando cosas sorprendentes sobre los dinosaurios que existieron unos 243 millones de años atrás. Uno de los hallazgos más sorprendentes es del Depredador X, quien fuera el pliosaurio más temido en los océanos debido a su tamaño y la fuerza que tenía en sus enormes dientes.

En 2009 se conocieron los restos mejor conservados hasta el momento, que dan cuenta de su existencia hace unos 215 millones de años.


El Depredador X

 

Cuando se conocieron las características que habría tenido, no se lo designo en vano como la más temible de todas las criaturas prehistóricas. Sus particularidades habrían dejado atrás al mismísimo Tyranosaurus Rex.

Años después de su descubrimiento inicial recibió una descripción técnica y un nombre. Se lo categorizó como plesiosaurio, que es un grupo de reptiles marinos de cuello largo que habrían vivido desde la última fase del Triásico hasta el final del Cretásico tardío. Esto lo ubica en una franja que va desde los 215 a los 80 millones de años atrás.

Los plesiosarios se ubicaban mayormente en los mares europeos, alrededor del Pacífico, cerca de Australia, Asia y América del Norte.

Depredador X Pliosaurio

Características

Se calcula que los primeros plesiosaurios medían unos 4,5 m de longitud, que tenían un cuerpo ancho y plano y una cola relativamente corta. Habría nadado usando sus aletas de la misma forma que lo hacen actualmente los leones marinos.

Tenía las fosas nasales ubicadas marcadamente hacia atrás, muy cerca de los ojos. Su cuello era largo y flexible y le habría permitido mover su cabeza con agilidad para alimentarse en los bancos de peces. Capturaba sus presas usando los dientes largos y afilados en sus mandíbulas.

Su nombre científico es Pliosaurus funkei y era un temible depredador marino. Así lo afirmó Patrick Druckenmiller, que es un paleontólogo del Museo de la Universidad de Alaska.

Usando los hallazgos de los descubrimientos obtenidos los investigadores estimaron que pertenecieron a un antiguo océano del Jurásico que estaba lleno de depredadores gigantescos.

Uno de los más importantes fue el pliosaurio de 2006 hallado en Svalbard, Noruega, en una cadena de islas entre Europa y el Polo Norte. Dichas criaturas se denominaron primeramente Depredador X. Se veía un poco diferente a los otros pliosaurios hallados en Inglaterra y Francia tiempo atrás.

Después de análisis meticulosos de la mandíbula, las vértebras y las extremidades anteriores, se determinó que era una nueva especie. Se le dio ese nombre en honor a Bjorn y May-Liss Funke, quienes dieron con los primeros fósiles.

 

¿Tan grande era el Depredador X o Pliosaurus funkei?

En 2008 los científicos calcularon que podría haber ostentado unos 15 metros de largo. Otros estudios hechos después determinaron que posiblemente habría tenido un tamaño menor, aunque seguiría siendo más grande que una orca que tiene hasta 9 metros de longitud.

Hubo dos Pliosaurus funkei encontrados en Svalbard, entre otras 40 especies de dinosaurios. Los expertos incluyeron también dos ictiosaurios o reptiles que se parecían a lo que hoy conocemos como delfines. También registraron varios invertebrados.

Los fósiles sugieren un antiguo mar ártico que abundaba en depredadores y en una gran fauna de invertebrados. No se trataba sólo de una especie, sino que también había todo un ecosistema.

Se sabe que tenían cuellos característicos, cuerpos en forma de lágrima y cuatro extremidades grandes en forma de paleta, que les permitían desplazarse por el agua casi como si volaran. Piensan que vivió hace 145 millones de años, que comían a otros plesiosaurios y a otros reptiles.

Los análisis muestran que el Pliosaurus funkei tenía paletas delanteras que eran proporcionalmente más largas que otros dinosaurios. A esto se sumaría una forma levemente desigual de las vértebras y un espacio diferente entre los dientes dentro de la mandíbula.

El Dinosaurio Depredador X

Aún no se ha conseguido un esqueleto completo del Depreador X, por lo que no se puede saber mucho más sobre su tamaño. No obstante el Pliosaurus funkei no se considera el depredador más grande de todos los depredadores marinos. En realidad es uno de los pliosaurios más grandes conocidos hasta el momento.


10 veces más grande que un animal marino

El Depredador X

El esqueleto del Depredador X fue uno de los más importantes hallazgos realizados en el Ártico. Cada diente en su mandíbula tenía unos 30 centímetros y sujetaba a sus víctimas con una fuerza de unos 13600 kg.

Por lo tanto tendría cuatro veces más fuerza que un Tyranosaurus Rex y 10 veces más poder que un tiburón blanco. Pesaba unas 45 toneladas, lo que le permitiría levantar un coche con sus fauces y partirlo por la mitad.

El análisis inicial fue realizado por un equipo de investigadores noruegos. Tras una excavación de dos semanas, dieron con un cráneo que era el doble del cráneo de un T-Rex. El hueso que unía la cabeza con la espalda medía unos 15 centímetros. En total hallaron 20 mil fragmentos de huesos.

Las piezas aún se están reconstruyendo en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Oslo. Hasta ahora se cree que tenía cuatro aletas con las que impulsaba su enorme cuerpo a través del agua. Se ha aplicado su aerodinámica en un robot y se lo ha hecho avanzar en un túnel de agua turbulenta para entender mejor cómo las utilizaba.

Al parecer usaba solo dos aletas cuando navegaba la mayor parte del tiempo. Pero cuando tenía que atravesar terreno para atrapar a una presa, utilizaba las cuatro. También determinaron que tenía un cerebro largo y delgado, muy parecido al del tiburón blanco.

En eso mismo tiempo en tierra el T-Rex creció hasta 13 metros y llegó a pesar hasta 8 toneladas. Debido a sus características se pensaba en él como el más peligroso en su era.

Ahora se sabe que había criaturas más impresionantes aún, que se desplazaban velozmente por el agua. Este es el caso del Pliosaurus funkei que lo superaba en tamaño, fuerza y capacidad depredadora.

 

Mucho terreno por descubrir

Como suele suceder en la paleontología, aún resta seguir investigando más sobre este espécimen en particular. No hay un esqueleto completo, por lo que no se puede saber cómo lucía con exactitud.

También falta saber más sobre su ecología y su comportamiento, aspectos que aún están bajo el escrutinio de los expertos. Aunque la información obtenida hasta ahora ya es bastante interesante.