Chistes largos para niños

Este recopilatorio de chistes largos para niños está pensado para los que son un poquito más grandes y pueden leer por su cuenta. Tienen un nivel de humor adaptado a su edad, pero buscando que también trabajen la lectura y la comprensión lectora.

Los chistes crean confianza, para ellos y para con la familia, pues una tanda de chistes entre padres e hijos crea lazos muy fuertes. Aumenta en gran medida la autoestima de los niños, desarrollando un carácter alegre, y su disposición a desenvolverse en grupos, ya que, al contarle chistes a ellos, podrán percibir lo divertido que es, lo grabarán, y consecuentemente lo contarán a sus amigos, los principales jueces de este importante factor, la autoestima personal.

Chistes largos para niños

Un elemento a destacar sería la creatividad, que en este caso se traduce en una forma amena de contar chistes para niños, sobre todo un chiste largo, pues la manera elocuente y vivaz de relatar estos, va de la mano con esa expectativa de generar una buena risa al final. Literalmente un chiste largo, por más bueno que sea su contenido, si no es bien contado, no servirá de nada.

Los chistes largos para niños, por sobre los cortos, generan una disposición a mantener un ambiente adecuado, por sobre muchos factores. Si contamos un chiste largo a un pequeño, y este no reacciona de la mejor manera, sabremos que no lo hicimos nada bien, y tendremos que desistir en nuestra meta de divertirlo.

Chistes largos y su importancia en los niños

Lo complejo de un chiste largo son sus variables. Es como un navegar con kayak en un río turbio, si no sabemos cómo llevarlo, con seguridad y destreza, chocaremos y nos hundiremos, y no queremos quedar mal frente a nuestros niños.

Como una historia de suspenso, o una anécdota increíble, un chiste largo debe tener una trama bien elaborada, si queremos contarle un chiste largo a un niño, debemos transmitir esta trama, en conjunto con ese sentimiento de intriga, que genere esas ganas de querer saber más, y que esperen con entusiasmo el final del relato.

De igual manera, al contar chistes largos para niños se debe mantener ese nivel de simpleza que caracteriza la edad. Un chiste largo y complejo los dejará confundidos, y no comunicaremos los sentimientos más importantes que queremos hacer ver a los pequeños.

Lo más significativo, como cualquier otro chiste que contemos a chicos, es que se diviertan, y puedan y quieran ir a contárselos a sus amigos u otras personas ya que, desde nuestro punto de vista, es nuestra meta, que salgan y puedan desenvolverse contando un buen chiste largo, y que termine en una buena carcajada.

 El factor humor, junto con buenos valores, respeto y confianza que inculquemos a nuestros hijos, hará que atraviesen una adolescencia sin problemas. Contar siempre un buen chiste largo a nuestros niños, adolescentes o ya adultos, siempre caerá bien y mantendrá esa unión familiar, de gran importancia en todas las familias.