Adivinanzas de animales

Las adivinanzas de animales son una estupenda alternativa para que los niños pasen parte de su tiempo libre de una forma divertida.

Les ayuda a pensar y ejercitar la mente, pero de una forma divertida ya que no se le muestran al niño como un aburrido texto sino que se integran en divertidos juegos con unos gráficos estupendos.


Para ser más elegante no usa guante ni chaqué, solo cambia en un instante por una "efe" la "ge".
El roer es mi trabajo,
el queso mi aperitivo
y el gato ha sido siempre
mi más temido enemigo.
Salta y salta, y la colita le falta.
¿Cuál es el animal que come con las patas?
Vuelo de noche, duermo de día y nunca verás plumas en ala mía.
¿Cuál es el animal que camina con las patas en la cabeza?
Cuando nada en los ríos parece
un tronco flotante,
pero si muestra sus dientes
todos huyen al instante.
Mis patas largas, mi pico largo,
hago mi casa en el campanario.
Hablo y no pienso, lloro y no siento,
río sin razón y miento sin intención.
Viste de chaleco blanco, y también de negro frac, es un ave que no vuela,
pero nada.
¿Qué será?
Este es un animal,
de tal modo original,
que al ponerse cara arriba,
ya no se llama igual.
Tengo ocho patas cargadas de ventosas y paseo por las rocas meciéndome en las olas. ¿Quién soy?
Si hay una carrera en el mar,
¿quién es el último en llegar?
Alas de mil colores y se pierden entre las flores.
Adivina, adivinador,
por las mañanas
soy un gran cantor.
Zumba que te zumba,
van y vienen sin descanso,
de flor en flor trajinando
y nuestra vida endulzando.
¡Cuántas manos le dio el mar
a este extraño pasajero,
que le quieren contratar
para que juegue de arquero!
Iba una vaca de "lao",
luego resultó "pescao".
Aunque no soy florista,
trabajo con flores
y el hombre disfruta
el fruto de mis labores.
¿Quién es este que se arrima
trayendo su casa arriba?
Adivina quién soy yo:
al ir parece que vengo
y al venir es que me voy.
Desde hace miles de años,
hemos transportado al hombre;
ahora nos lleva escondidos
en el motor de su coche.
Sal al campo por las noches,
si me quieres conocer,
soy señor de grandes ojos,
cara seria y gran saber.
Es la reina de los mares,
su dentadura es muy buena,
y por no ir nunca vacía,
siempre dicen que va llena.
No lo parezco y soy pez,
y mi forma la refleja
una pieza de ajedrez.
Sobre la vaca, la «o»,
a que no lo aciertas, no.
¿Quién en las ramas mora
y allí esconde
todo lo que roba?
¿Cuál es el animal que tiene silla y no se puede sentar?
De celda en celda voy
pero presa no estoy.
En alto vive,
en alto mora,
en alto teje,
la tejedora.