La comprensión lectora, el último de los procesos

La comprensión lectora es el último de los procesos lectores. A lo largo de una serie de artículos te he venido explicando los diferentes procesos psicológicos que conforman la lectura: los procesos perceptivos, léxicos y los procesos sintácticos.

Con esta entrada finalizamos la serie. Y lo hacemos, explicándote el último proceso, el de la comprensión lectora como el último eslabón de la cadena.

En el artículo veremos los tres aspectos de la comprensión lectora y algunas implicaciones educativas.

Leer para comprender

El objetivo último de la lectura es la comprensión. Leemos para comprender. Y en el campo educativo, mejorar la comprensión lectora de los niños, es un objetivo primordial.

Pero… ¿en qué consiste?

Extraer el significado

Imaginemos que el texto de lectura es una noticia que informa, a partir de una serie de datos comparativos, que durante el último año ha aumentado la producción y venta de automóviles de marcas asiáticas.

El primer aspecto de la comprensión lectora consiste en acceder al contenido y significado que aparece en el texto. De alguna forma, entender el mensaje que trata de transmitir el texto.

El mensaje contiene ideas principales e ideas secundarias, así como la relación y argumentación entre las diferentes ideas.

No es lo mismo la idea principal, que ha aumentado la producción y venta de automóviles de marcas asiáticas, que los datos y cifras concretas que aparecen, que serían las ideas secundarias.

Integrar en la memoria

El segundo aspecto de la comprensión lectora consiste en integrar el significado en nuestra memoria. Por una parte, en integrar y recordar la información contenida, ya sean ideas principales y secundarias.

Pero por otro lado, la integración en la memoria, se produce realmente cuando la nueva información, las ideas principales especialmente, quedan ancladas en los conocimientos que ya se poseían antes de la lectura.

En el texto que venimos proponiendo como ejemplo, un chico puede llegar a extraer la información principal:  que la producción en la fabricación de coches de marcas asiáticas ha aumentado. Incluso que el aumento es significativo. Pero es probable, que pasados unos minutos, el chico no recuerde las cifras concretas que avalan ese aumento y la comparación con años anteriores.

Pero aunque no recuerde datos concretos, sí es más probable que recuerde a medio y largo plazo esa información y que la integre en lo que ya sabía de la producción de automóviles y sobre la situación económica y financiera actual.

Realización de inferencias

El tercer aspecto de la comprensión lectora es la realización de inferencias sobre lo leído. Las inferencias son toda aquella información que no aparece explícitamente en el texto, pero que el lector, puede llegar a deducir y conocer.

En nuestro texto sobre el aumento de la fabricación de automóviles de marcas asiáticas, el lector puede conocer a qué marcas se refiere, a qué países están vinculadas esas marcas, cuáles son las marcas “no asiáticas”, qué implicaciones puede tener eso en la economía del país o en el “bolsillo” del ciudadano medio, qué se quiere decir con esa noticia, qué previsiones se pueden hacer, cómo le puede influir a él personalmente, y otra información que no aparece de manera explícita en el texto.

Implicaciones educativas de la comprensión lectora

Sería muy extenso hablar aquí de las implicaciones educativas  que supone tener en cuenta estos tres aspectos de la comprensión lectora. Pero vamos a indicar algunas de ellas:

Más allá de preguntas concretas

La primera implicación está relacionada con el tipo de tareas de comprensión lectora que se suelen proponer. Suelen ser actividades en las que se pregunta por el recuerdo de datos concretos, por tanto, de integración de la memoria, peor generalmente, más centrada en las ideas secundarias.

Sin embargo, ese tipo cuestiones no valoran el núcleo de la comprensión. Está bien que haya ese tipo de preguntas, pero se pueden añadir tareas relacionadas con la extracción del significado o la integración en la memoria a más largo plazo:

  • Qué titular le pondrías a la lectura.
  • Si tuvieras que resumir en una frase de lo que trata el texto, cuál sería.
  • Qué marca parece ser la que más ha aumentado.
  • Qué se dice sobre la venta de automóviles.

La importancia de los conocimientos previos

Los niños (y los adultos) comprenden mejor una lectura cuando trata de un tema sobre el que ya tienen información.  Cuanto más conocimiento se tenga sobre el tema, mejor lo comprenderán y mejor quedará la información anclada en su memoria.

Cuando no disponen de esa información previa, es necesario ofrecer los conocimientos previos necesarios para poder abordar la comprensión lectora y para que la nueva información, quede “anclada” en sus conocimientos.

Además de los textos

La comprensión lectora no solo se puede ejercitar en la lectura de textos. También se puede trabajar y estimular con palabras, con oraciones, con instrucciones escritas y con textos de diferente longitud.

Por eso, las actividades de comprensión lectora no son exclusivas de los textos más o menos amplios, sino también que oraciones, adivinanzas, palabras o instrucciones, también te pueden servir para trabajar este proceso.

Facilitar las preguntas antes

En el día a día del aula, puede ayudar y aumentar la motivación hacia las tareas de comprensión lectora, el hecho de facilitar las preguntas antes de la lectura.

Esto provoca un cierto efecto de curiosidad y puede ayudar a que presten más atención al texto. Esas preguntas podrían ser algo así como:

  • ¿Cómo se llama el hermano de Lucía?
  • ¿Cuántos años tenía Lucía?
  • ¿Qué fue lo que perdió Lucía?
  • ¿Qué esperaba encontrar la directora del colegio?
  • ¿Qué pasó finalmente?

Tareas de inferencias

Y por último, puede ser clave, que en el repertorio de tareas de comprensión lectora se incluyan preguntas y actividades que impliquen la realización de inferencias, es decir, preguntas cuya información no está explícitamente en el texto.

A veces es necesario trabajar la realización de inferencias en tareas orales, a partir de lecturas escuchadas.

Las adivinanzas, por ejemplo, son una tarea también que implican la realización de inferencias: En un animal de cuatro patas… mucho más grande que tú…; con cola…; no te puedes montar en él…; puede tener cuernos…; y da leche.

Recapitulando

En este artículo te he presentado el último de los procesos lectores: la comprensión lectora. He tratado de explicarte los tres aspectos que implica la comprensión:

  • La extracción de significado.
  • La integración en la memoria.
  • La realización de inferencias.

Y finalmente, te he presentado algunas implicaciones educativas de todo lo expuesto.

Si quieres conocer los anteriores artículos referidos a los procesos lectores aquí lo puedes hacer:

 


Jesús Jarque García es pedagogo y Máster en psicología y Gestión familiar. Miembro de la Sociedad Española de Pedagogía. Máster en coaching pedagógico y educacional. Orientador en Educación Infantil y Primaria.