Los mejores experimentos caseros fáciles y divertidos para niños

 

experimentos para niños

 

Los niños y niñas son curiosos por naturaleza, y los adultos sabemos que hay dos cosas que adoran: hacer miles preguntas y meter las naricillas en todas partes. Claramente, desde que nacen, están ávidos por conocer y entender el mundo que les rodea.

Es por esta razón que, cuando son pequeños, muchos sienten fascinación por la ciencia, en especial por los experimentos. Y es que, por muy sencillos que estos sean,  los contemplan como si fueran auténticos trucos de magia.

A continuación, te proponemos unos cuantos para hacer con tus hijos en casa o con tus alumnos en el cole. Son actividades cortas a base de materiales baratos y fáciles de encontrar, pero que os parecerán muy chulos y divertidos. ¿Te animas a intentarlo?

 

¡Dos líquidos que jamás se mezclan!

Necesitas:

  • Agua
  • Aceite de girasol (o cualquier otro aceite vegetal)
  • 1 vaso o bote de cristal sin tapa
  • 1 cucharita

 Pasos a seguir:

Echa agua en el vaso hasta poco menos de la mitad. A continuación, añade otro tanto de aceite. Lo que sucede es realmente extraño: automáticamente, ¡ambos líquidos se separan! Sí, el agua se queda en la base y el aceite en la superficie.

Echar aceite en agua

 

Por increíble que parezca, la explicación es muy sencilla: el aceite es menos denso que el agua y por eso flota sobre ella.

No te quedes con las ganas de seguir probando: remueve concienzudamente con la cucharita, o si es un bote agítalo como si estuvieras preparando un cóctel. Espera un rato y verás que volverán a separarse.

¿Cómo es posible que el aceite no se disuelva en el agua? La respuesta es que la molécula de agua es polar, es decir, se comporta como un imán, mientras que la del aceite carece de polaridad. Como las moléculas no polares (aceite)  no pueden disolverse en disolventes polares (agua), es absolutamente imposible que ambas se unan. Por mucho que lo intentes, por mucho que remuevas los líquidos, jamás lo conseguirás.

 

Aceite y agua

 

 

¿Qué tal si fabricas una LÁMPARA DE LAVA?

 Necesitas:

  • Agua
  • Aceite de girasol (o cualquier otro aceite vegetal)
  • Colorante del color que te guste (rojo, verde, azul…)
  • Pastillas efervescentes (sí, como esas tan famosas que se usan para aliviar los resfriados o bajar la fiebre).
  • 1 vaso grande o un bote de cristal
  • 1 teléfono móvil.

Pasos a seguir:

Echa agua en el vaso hasta poco menos de la mitad. A continuación, con cuidado, añade aceite hasta que falten un par de centímetros para llegar al borde. Tal y como se ha visto en el experimento anterior, por sus diferentes densidades y polaridades estos dos líquidos no se mezclan. Deja reposar unos minutos.

Añade unas gotas de colorante y remueve despacio para que se diluyan en el agua. Seguidamente, enciende la linterna de un teléfono móvil y colócala sobre una mesa  iluminando hacia arriba. Asegúrate de que el vaso está seco por fuera y ponlo sobre la luz. Baja al máximo la luz de la habitación.

¡Ha llegado el momento de alucinar! Introduce en el vaso una pastilla efervescente. Cuando empiece a disolverse desprenderá un gas llamado dióxido de carbono que, al ascender, arrastrará las gotas de agua teñidas de color. ¡Podrás verlas atravesando el aceite! Pero además, como al llegar a la superficie el gas desaparece, las gotitas bajarán de nuevo, creando el típico efecto genial de lámpara de lava entre los distintos fluidos.

 

Lámpara de lava

 

Teléfono casero. ¿Hay alguien al otro lado?

Necesitas

  • 2 vasos de cartón
  • Varios metros de lana de un ovillo
  • Aguja o tijeras

Pasos a seguir:

¡Este experimento de toda la vida es facilísimo y se hace en un periquete!

Con la aguja o tijeras haz un agujerito en la base de cada vaso. Después, coge un hilo de lana de varios metros e introduce cada extremo por la base de un vaso. Saca hilo por el interior y crea un nudo. Tensa la cuerda para que el nudo se quede pegadito a la base.

¡Eso es todo lo que hay que hacer! A continuación, cada interlocutor sujeta un vaso y se va a otra habitación. Uno habla por la boca del vaso y el otro se lo pone en la oreja para poder escuchar.

Por increíble que parezca, ¡funciona! La razón es que al hablar emitimos ondas sonoras que hacen vibrar el fondo del vaso. Esas vibraciones viajan por la lana hasta llegar al vaso receptor.

teléfono casero

 

 

¡Un volcán dentro de casa!

Necesitas:

  • Pasta para modelar o arcilla
  • 1 vaso
  • Pintura marrón
  • 1 pincel
  • Colorante rojo
  • Detergente líquido concentrado
  • 1 cucharita
  • Vinagre
  • Bicarbonato sódico
  • Cartón o papel de periódico

Pasos a seguir:

Sobre una mesa coloca un cartón, pliegos de papel de periódico o lo que te parezca adecuado para no manchar.

Pon la boca del vaso hacia arriba y a su alrededor ve moldeando la pasta. Debes darle la forma de una montaña, más exactamente de un volcán. El vaso te servirá de eje central y debe quedar cubierto por la pasta por su parte externa y el borde. El agujero, lógicamente, será el cráter. Déjalo secar 48 horas.

Una vez seco píntalo de color marrón para darle el toque de realismo que necesita. De nuevo, espera a que la pintura se seque bien.

¡Ya solo falta la lava! Por este orden, añade dentro del vaso:

  • Bastante bicarbonato
  • Unas cuantas gotas de colorante rojo
  • Una cucharada de detergente líquido concentrado (el que usas para lavar a mano la vajilla)

Utiliza la cucharita para mezclar las tres cosas muy bien, añade un chorro de vinagre y… ¡la espuma efecto lava comenzará a salir por la boca del volcán! ¿No es increíble?

Aunque parezca pura magia, solo se trata de una reacción química: la que se produce al juntar el bicarbonato con el vinagre. Eso sí, el aspecto espumoso se consigue gracias al detergente.

 

Volcán casero

 

Escritura secreta para jugar a los detectives

Necesitas:

  • 1 limón
  • 1 vela
  • 1 bastoncillo de algodón o palillo
  • 1 folio

Pasos a seguir:

Pon en un vaso el zumo de un limón.  Moja el bastoncillo/palillo en él, y escribe lo que quieras sobre el folio, como si lo estuvieras haciendo con una antigua pluma mojada en tinta.

Cuando el papel se seque verás que, aparentemente, no hay nada escrito sobre él. Para poder leer el mensaje será necesario colocar la hoja sobre una vela, no muy cerca de la llama para que no se queme. Obviamente, este paso solo podrá hacerlo un adulto.

Al acercarlo al calor, ¡la ‘tinta’ invisible se transformará en visible! Esto se debe a que el zumo de limón se oxida al contacto con el calor, dejando una sustancia marrón sobre el papel y, por tanto, al descubierto las palabras ocultas.

 

Escritura secreta

 

El huevo que se mete solito en una botella

Necesitas:

  • 1 huevo
  • 1 botella de vidrio de boca ancha (como las de zumo de frutas de un litro)
  • Papel
  • Mechero o cerillas

Pasos a seguir:

¡Es facilísimo! Tienes que cocer un huevo, pelarlo y dejarlo enfriar. Una vez lo tengas listo, ponlo en vertical sobre la boca de la botella. El huevo no cabe y se queda ahí quieto, ¿verdad?

Ahora retira el huevo, enciende un pedacito de papel e introdúcelo en la botella. Este paso solo podrá hacerlo el adulto. Sin perder tiempo, coloca el huevo en la boca de la botella y verás que ¡él solito se irá introduciendo!

¿Por qué pasa esto? Te lo explicamos:

El fuego calienta el aire que está en el interior de la botella y este se expande. Al poner el huevo en la boca de la botella ya no entra más oxígeno, por lo que el fuego se apaga. Al apagarse el fuego, el aire se enfría de nuevo y baja la presión dentro de la botella; como la del exterior es mayor, esta empuja el huevo hacia adentro para igualar ambas presiones.  ¡¿No es impresionante?!

 

Huevo en la botella