Cómo evitar pataletas y berrinches

Uno de los problemas de comportamiento más habituales en los niños pequeños tiene un nombre: la rabieta. Los padres conocen estas pataletas y berrinches, y saben que el motivo es conseguir algo que creen que de otra manera no podrían obtener. El inconveniente es que, si los padres ceden, el niño aprenderá que siempre conseguirá lo que desea llamando la atención de esta manera.

Las pataletas y berrinches suceden porque el niño siente rabia y no encuentra manera de expresarse. Debemos ser firmes en nuestra postura sin excedernos

Qué hacer ante sus pataletas y berrinches:

Las pataletas y berrinches suceden porque el niño siente rabia y no encuentra otra manera de expresarse. Para evitar este problema, es importante que el padre sea firme en su postura , pero que no lo sea demasiado.

Si el niño no puede ver la televisión hasta que haya terminado los deberes, sería un error permitirle ver su película favorita nada más llegar de clase por el simple hecho de que no queremos que empiece a gritar y que se sienta frustrado. Pero los padres no deben ser demasiado estrictos. El niño debe entender que es muy importante cumplir las normas pero que sus padres están abiertos a hablar sobre ellas.

Terminar los deberes antes de jugar es una norma importante entre semana, pues ningún padre quiere que la falta de tiempo lleve a su hijo a terminar los deberes deprisa y sin repasarlos. Pero, ¿y si el estudiante prefiere descansar durante la tarde del viernes y dejar los deberes para el sábado? Las pataletas y berrinches no son probables cuando un hijo es consciente de que puede hablar abiertamente sobre este tipo de temas y llegar a un acuerdo cuando sea posible.

Es muy importante que, durante estas rabietas, el padre se muestre firme y tranquilo, sin responder gritando.

Además, es fundamental que el fin de las pataletas y berrinches no sea recompensado con lo que el niño quería. Si tiene una rabieta porque quería salir a jugar y el padre le permite jugar como premio por haberse calmado, puede estar seguro de que este comportamiento se repetirá.

Irene Solaz Velázquez