Olimpiadas escolares: valores educativos

Las olimpiadas escolares suelen ser un acontecimiento deportivo que se celebra en muchas localidades. En ellas, los colegios de la misma localidad o zona participan en una serie de competiciones deportivas. Las olimpiadas escolares son una oportunidad para poner en práctica muchos de los valores que desde la escuela se intentan transmitir. En definitiva es una actividad cien por cien educativa, aunque ello depende del enfoque pedagógico que se le quiera dar.

Trabajo en un colegio de Educación Infantil y Primaria como orientador. En mi localidad, se celebran anualmente estas olimpiadas escolares, a las que se les llaman las “Mini olimpiadas. En ella participan todos los colegios, con alumnado de 6º de Primaria, aunque pueden “ficharse” a algunos alumnos de 5º curso.

Olimpiadas escolares y su valor educativo

Las organiza el Ayuntamiento, con el apoyo de diferentes patrocinadores locales y este año se ha celebrado la XIV Edición. El peso deportivo lo tienen los maestros y maestras de Educación Física de los colegios que son los que hacen la selección de alumnado, los que llevan y traen a los niños a las instalaciones municipales en las que se juega, y lo que hacen las veces de entrenadores y educadores.

Olimpiadas escolares: oportunidad para educar

Cada colegio organiza su participación a su manera y las vive con su propio espíritu. En algunos, el ego de los profesores lleva a tomarse las olimpiadas escolares como si se tratara de la competición de su vida y las enfocan para llevarse el máximo número de medallas. Del ego de los profesores hablaré en otra ocasión. En este caso os voy a hablar de otro enfoque de esta competición, el que veo año tras año en mi centro y en la mayoría de colegios de mi localidad. Son una oportunidad para transmitir y experimentar valores educativos.

El trabajo de todo el curso

Las “Mini Olimpiadas”, nuestra versión de las olimpiadas escolares, se celebran anualmente en las últimas semanas del mes de mayo, cuando el curso está terminando. Eso implica que ha habido un trabajo previo de Educación Física. En el caso de mi colegio, como en casi todos, se enseñan y practican diferentes modalidades deportivas, individuales o de grupo. Eso contribuye a que los alumnos lleguen con cierta preparación y conocimiento de las reglas básicas de estos deportes. En otros casos los niños y niñas participan en diferentes escuelas deportivas que existen en el pueblo y ya vienen entrenados en su deporte favorito.

Todos son seleccionados

Los profesores de Educación Física tienen clara una idea: todos los alumnos de sexto curso participan en las olimpiadas escolares… o al menos todos son convocados. Aquí nadie se queda fuera. Las “Mini Olimpiadas” congregan diferentes modalidades deportivas: unas de equipo y otras individuales. Los profesores reparten a todo el alumnado, según su criterio y las habilidades que conocen, para que cada niño o niña esté, al menos, en una competición. Además, algunos de quinto curso, reciben el premio de participar con los mayores.

Las listas se exponen y los chicos miran con ilusión donde han sido inscritos. Como siempre, los niños son un ejemplo para los adultos: me llama la atención que todos leen su nombre con ilusión y orgullo… no escuché protestas de haber sido inscritos en determinado deporte y no en otro. Bien es verdad que el ojo clínico de los profesores de Educación Física es muy certero.

Lo importante es participar

En el caso del colegio en el que trabajo, en las olimpiadas escolares  se cumple la máxima de “lo importante es participar”. Todos los alumnos juegan y participan, salvo que alguno expresamente no quiera hacerlo. Ese es el espíritu de las “Mini Olimpiadas”. Los profesores de Educación Física mueven el banquillo para que todos jueguen, aunque eso haya supuesto que los contrarios remontaran los resultados finales. Sin embargo, los chicos también valoran este talente de “todos jugamos”.

Se intercambian los roles

Las olimpiadas escolares son un acontecimiento en el que los roles de algunos alumnos se intercambian. Sucede que, alguno de los que sacan buenas notas… aquí no deslumbra tanto, y ese alumno que en los estudios o en el comportamiento no es modélico o que simplemente pasa desapercibido, aquí se lleva los elogios y es buscado por todos. Así son las olimpiadas escolares, una oportunidad pedagógica real de integración.

El ritual de las olimpiadas escolares

Como toda actividad deportiva, las “Mini Olimpiadas” tienen su liturgia. No he podido estar presente en las competiciones, pero estuve viendo la preparación de la pancarta del colegio. Los alumnos nos pidieron a los profesores que les firmáramos las camisetas para apoyarles y cada mañana veíamos cómo se marchaban en procesión hacia las instalaciones deportivas.

Ante todo alegría

Cada jornada de olimpiadas escolares volvían siempre contentos: por el estado de ánimo, los gritos y canciones no se podía saber si habían ganado o perdido… porque todos los días volvían contentos… muy contentos.

Más valores

Y por supuesto… otros muchos valores que se ponen de manifiesto en las olimpiadas escolares: el esfuerzo, el trabajo en equipo, la amistad, el respeto a los demás… estos valores que tanto trabajo cuesta que calen realmente en nuestra sociedad.

Ciertamente las “Mini Olimpiadas”, el deporte escolar, es una forma muy concreta de educar a los chicos en valores, todo depende al final del talante y del enfoque que demos los educadores.

La verdad es que desconozco en qué puesto del medallero quedó finalmente nuestro colegio en las olimpiadas escolares de este curso, pero como reza el espíritu olímpico “lo importante es participar… y divertirse” y en eso profesores y alumnos han conseguido medalla de oro.

Artículos de Jesús Jarque en Mundoprimaria

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Jesús Jarque García es pedagogo y Máster en psicología y Gestión familiar. Miembro de la Sociedad Española de Pedagogía. Máster en coaching pedagógico y educacional. Orientador en Educación Infantil y Primaria.

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