Competencia aprender a aprender

La competencia aprender a aprender es una de las que mejor ejemplifica lo que es una competencia clave y de las más decisivas para el aprendizaje permanente. En este artículo voy a explicarte en qué consiste, algunos de los componentes de esta competencia en el caso de la Educación Primaria y finalmente la situación que presenta actualmente en la etapa de Primaria

Definición de la competencia aprender a aprender

En otro artículo te hablaba de las competencias clave y su definición. La referencia principal para definirla es la Recomendación del Parlamento Europeo y del consejo sobre las competencias clave. Concretamente, cuando se refiere a la competencia aprender a aprender la define como la habilidad para:

  • Iniciar el aprendizaje y persistir en él.
  • Organizar el propio aprendizaje
  • Gestionar el tiempo
  • Gestionar la información eficazmente

Todo ello tanto de manera individual como en grupo.

Pero fundamentalmente, la competencia aprender a aprender significa ser capaz de aprender de la propia experiencia, aglutinar aprendizajes anteriores con el fin de saber aplicar esas adquisiciones en nuevas situaciones y contextos, en definitiva, generalizar lo aprendido a nuevas situaciones, profesionales o privadas.

Aprender a aprender en Primaria. Jesus Jarque

Otras implicaciones

La competencia aprender a aprender tiene otras implicaciones como competencia clave para el aprendizaje permanente:

  • Ser consciente del propio proceso de aprendizaje y de las necesidades de aprendizaje de cada uno.
  • Determinar las oportunidades disponibles y ser capaz de superar los obstáculos con el fin de culminar el aprendizaje con éxito.
  • Adquirir, procesar y asimilar nuevos conocimientos y capacidades, así como buscar orientaciones y hacer uso de ellas.

Componentes de la competencia

La definición anterior se aplica a la competencia en su totalidad, tanto en niños como en adultos. Sin embargo, en el caso de la Educación Primaria, la competencia aprender a aprender tiene una serie de componentes que el alumnado debería de ir adquiriendo progresivamente a lo largo de la etapa. Algunos de los componentes principales son:

  • Saber observar y explorar para conocer
  • Trabajar utilizando la postura adecuada
  • Utilizar los materiales y recursos para aprender de forma ordenada y cuidadosa
  • Cuidar la presentación estética
  • Buscar información en diferentes fuentes de consulta
  • Seleccionar la información buscada en función de diferentes criterios
  • Organizar la información en función de los propios intereses y para recuperarla de forma eficaz
  • Integrar y organizar la información a través de esquemas, mapas conceptuales…
  • Revisar el trabajo realizado para mejorarlo
  • Saber definir los objetivos de un proceso de aprendizaje: “¿Qué tengo que aprender?”
  • Iniciarse en discriminar lo que es importante y secundario en un aprendizaje
  • Presentar los trabajos con orden y limpieza
  • Realizar listas de tareas y saber priorizarlas
  • Saber realizar horarios de trabajo eficaces
  • Evitar las interrupciones y los “ladrones de tiempo” durante los periodos de aprendizaje
  • Utilizar estrategias eficaces de gestión del tiempo en las pruebas de evaluación.
  • Utilizar técnicas y hábitos de trabajo para planificar y organizar su propio estudio
  • Analizar situaciones problemáticas estableciendo relaciones causa-efecto, buscando alternativas y tomando decisiones
  • Utilizar los aprendizajes en situaciones diferentes para resolver problemas cotidianos
  • Conocer las propias preferencias y puntos fuertes de aprendizaje: ¿cuándo se rinde más? ¿Cómo aprende mejor? Etc
  • Autoevaluar el propio aprendizaje
  • Trabajar de manera autónoma
  • Trabajar en equipo de manera eficaz

Dificultades para su enseñanza

La competencia aprender a aprender ya estaba definida en la anterior Ley educativa, LOE, y era un aspecto a tener en cuenta en leyes educativas anteriores: podemos decir que la necesidad de enseñar a “aprender a aprender” es algo de consenso, tanto desde el punto de vista político, como pedagógico. Sin embargo, su enseñanza real deja mucho que desear, salvo algunas excepciones, que las habrá. La realidad, en el caso de la Educación Primaria, desde mi punto de vista es la siguiente:

1º. La competencia aprender a aprender no se enseña de manera sistemática. No es algo que se trabaje de manera intencional, programada. En Primaria se insiste en algunos aspectos, y eso es positivo: cuidar la presentación con orden y limpieza, ser ordenados… pero muchos maestros consideran que es algo necesario pero que “les hace perder tiempo”, quiero decir, que no son conscientes de que es algo que forma parte del aprendizaje.

2º. No se evalúa. La realidad de nuestro sistema educativo es que se evalúan las asignaturas y dentro de ellas, los conocimientos. La competencia aprender a aprender no se evalúa sistemáticamente, a lo más que se llega es a “bajar nota” por diversos motivos como la presentación de los trabajos o cuadernos; además esto se produce con la protesta de muchas familias: “no entiendo que le bajen la nota por presentar mal los trabajos”. No se evalúan los indicadores anteriores de la competencia: no se evalúa si un alumno gestiona adecuadamente el tiempo, si sabe buscar información, si sabe resumir…

3º. Nadie es el responsable. Como no existe la asignatura “aprender a aprender”, nadie se hace responsable de su enseñanza: ¿el maestro de Lengua? ¿el de Educación Física? ¿El de Música? Como es una asignatura de todos… no es de nadie. En algunos casos, los orientadores con la mejor intención del mundo asumen algunas tareas respecto a la competencia: enseñan técnicas de estudio, de gestión del tiempo… creo que esa no es nuestra competencia (aunque yo mismo la llevo a cabo cuando la demandan) aunque podamos asesorar en cómo llevarla a cabo.

4º. No está secuenciada. La competencia aprender a aprender no está secuenciada a lo largo de los cursos de la etapa de Primaria. Es decir, no está definido qué hay que enseñar de la competencia aprender a aprender en primero, en segundo, en tercero, en cuarto… En el mejor de los casos un día se escribió en el proyecto curricular o en las programaciones didácticas, pero en la realidad del día a día no está presente.

Dos tareas pendientes

Quedarían dos tareas pendientes sobre la competencia aprender a aprender que ahora os propongo a los centros:

1º. Establecer los indicadores. La primera sería establecer los indicadores de la competencia que se quieren enseñar y que los alumnos deben adquirir a lo largo de la etapa de Primaria. No es un trabajo demasiado complicado, que contaría con el asesoramiento de los orientadores (esa sí es nuestra competencia) y que debería determinarse en la Comisión de Coordinación Pedagógica o CCP.

2º. Secuenciar por cursos. La segunda tarea sería secuenciar y distribuir los indicadores anteriores a lo largo de los seis cursos de la etapa de Primaria, de manera que quede definido qué deben aprender los niños respecto a esta competencia clave en cada uno de los cursos.

Recapitulando

En este artículo he explicado cómo se define la competencia aprender a aprender, cuáles son los indicadores o componentes de la competencia, la situación real de la competencia en la etapa de Primaria, desde mi experiencia y dos tareas que quedarían pendientes para incorporar realmente la competencia aprender a aprender en el proceso de enseñanza.

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Jesús Jarque García es pedagogo y Máster en psicología y Gestión familiar. Miembro de la Sociedad Española de Pedagogía. Máster en coaching pedagógico y educacional. Orientador en Educación Infantil y Primaria.

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