El huevo y la gallina

El huevo de gallina es uno de los alimentos más consumidos en todo el mundo. Este huevo no es el único comestible ya que también se pueden comer los huevos de otros animales como la codorniz, el avestruz o la pata. Cada uno tiene un tamaño, siendo el de la codorniz el más pequeño y el de avestruz el más grande, pudiendo pesar hasta 1,3kg.
 
Como todos sabemos, las gallinas son ovíparas y ponen un huevo al día, independientemente de si han sido fecundados o no.
 
Si el gallo y la gallina se aparean, los huevos son fecundados. Es entonces cuando la gallina los incuba durante 21 días proporcionándoles calor y protección con su cuerpo. Pasado ese tiempo, nacen los pollitos.
 
Los huevos que compramos en el mercado no han sido fecundados, así que por mucho que los incubara una gallina, nunca nacería un polluelo.
 
Los huevos de gallina suelen pesar entre 35 y 60 gramos. La cáscara puede ser blanca o de color pardo, pero la composición del huevo y la calidad es la misma.
 
Es un alimento muy nutritivo y rico en proteínas, vitaminas y minerales que puedes preparar de múltiples formas: frito, a la plancha, cocido, escalfado,…