¿Por qué lloran los niños? 30 nuevas razones que desconocías

Las pataletas y rabietas de los más pequeños son comunes. Cualquier prohibición o contrariedad puede desatar un berrinche  difícil de calmar y que en ocasiones acaban con los nervios y la paciencia de los sufridores padres.

Niños que lloran por cosas tan “lógicas y razonables” como que “no les dejaron chupar el pomo de la puerta”, “Jim Morrison era un chico, y no una chica como ella pensaba”, “no se pueden casar con papá, ni con su hermano” o “no podía agarrar todas las ceras de colores con una sola mano”.

Razones por las que mi hijo está llorando

Todas ellas (y más, quién sabe por cuántas más razones podría un niño o niña enfadarse), caben en el blog “Reasons my son is crying” (Razones por las que mi hijo está llorando). Su autor, Greg Pembroke, de Nueva York, empezó  recoger las cómicas pataletas de su hijo pequeño, la primera de ellas: “Partí su trozo de queso por la mitad”. En un mes su blog había recibido más de 5 millones de visitas.

Ahora recibe imágenes de berrinches y “dramas” infantiles de todos los lugares del mundo y los comparte en su blog y en el libro “¿Por qué lloran los niños?”. Una buena vía de escape para los agotados padres.

 

Cómo afrontar una rabieta

Sin embargo, por cómicas que estas rabietas sean, los padres no pueden ceder ni perder el control de la situación. Los berrinches son imprevisibles y, en muchos casos, inevitables, ya que los niños son demasiado pequeños para comprender un sentimiento como la frustración, origen de dichas pataletas. Libros como Rabietas, pataletas y malos modales, de Jesús Jarque, ayudarán a los padres y madres a gestionar estos conflictos de forma correcta, para que estas situaciones sean cada vez menos comunes y sus consecuencias menores.

Conseguirán así que los niños crezcan tranquilos, sanos y que los caprichos de los menores no alteren la convivencia ni la relación familiar.

Encuentra el libro aquí.