Dibujos de mandalas para colorear

Los mandalas son una serie de representaciones circulares abstractas y simbólicas ampliamente utilizadas desde hace siglos. Estas figuras son conocidas por ser representaciones del budismo, entre otras religiones, pero se ha ido demostrando que dibujar mandalas contribuye enormemente en el desarrollo de la personalidad y la creatividad de las personas.




En sus orígenes se establecían unas representaciones del universo pero su uso generalizado ha provocado una evolución de estas representaciones, y es por ello que, en la actualidad, existe una gran variedad de dibujos e imágenes de este estilo tan llamativo.
Los mandalas para niños cada vez tienen más presencia en el mundo occidental ya que, desde hace varios años, su uso se ha extendido a nivel terapéutico, ya que se han encontrado grandes beneficios con su uso, pero no solo en niños, ya que se usa también para los adultos.

¿Qué es una mandala?

Hoy en día los mandalas han adquirido gran popularidad en nuestra cultura y cada vez los vemos más a nuestro alrededor, pero ¿sabemos qué es realmente un mandala?
Estos elementos atraen por la belleza de su composición, pero no todo el mundo sabe que no son sólo dibujos de colores y que la variedad de sus formas geométricas concéntricas y los colores que se emplean hacen cambiar el significado general del mandala. La forma clásica por excelencia es el círculo, que da significado a la palabra, ya que se traduce como “círculo sagrado”. Representa “el verdadero yo”, el universo, la eternidad y la mayoría de aspectos de nuestras vidas como los amigos, la familia y la comunidad. Otras de las formas más empleadas son el triángulo, el cuadrado y la espiral.
El uso espiritual perdura desde que los hindúes y budistas lo comenzaran a usar; su función es la meditación y el objetivo principal es concentrar toda la energía en un solo punto. Representa la conexión del hombre y la divinidad según el camino recorrido de aquel que diseña el mandala.

A la meditación se le une el uso terapéutico, que cada vez se desarrolla más en el ámbito educativo de los países europeos. Hacer estos dibujos de mandalas para colorear pone al creador en contacto con su inconsciente y permite conocerse más a uno mismo.

Beneficios de las mandalas para colorear

La aplicación de estas técnicas incluye tres posibles fases en función de la participación del individuo, que son: observar, colorear y dibujar.

Mandalas para niños y niñas de Primaria

Durante el periodo de primaria, los niños se encuentran en una fase de mejora de la psicomotricidad que debe ir acompañada por el desarrollo de la creatividad. Colorear mandalas puede ser una actividad muy beneficiosa, accesible y sencilla para todos los niños.
Cada uno experimentará sentimientos diferentes, y la selección del mandala también afectará a esto. Es un método eficaz para despertar los sentidos, así como estimular el pensamiento creativo, la fluidez y la flexibilidad de la mente.
Además de estos beneficios también servirá para mejorar la concentración y la paciencia, como modo de evadirse de los problemas y soltar preocupaciones, y también para mejorar la estabilidad de una manera atractiva y gratificante. También será útil para conocer el estado de ánimo de quien los pinta, ya que variará en función de los colores elegidos.
Y una vez controlado el proceso de colorear, los niños podrán tratar de hacer sus propios dibujos. Pero hasta entonces, en Mundo Primaria incluimos plantillas para colorear dirigidas a los más pequeños, con diseños específicos para ellos que incrementen su interés.

Mandalas tibetanos para pintar

Los mandalas son dibujos de forma circular que, partiendo desde el centro, se van agrandando, añadiendo formas simétricas, y tienen como referencia los cuatro puntos cardinales. La palabra mandala proviene del sánscrito y se traduce como “círculo o rueda”, de ahí su forma.
Estos dibujos son muy utilizados tanto en el budismo como en el hinduismo y su creación forma parte de un ritual de meditación ya que, según estas culturas, dibujar y colorear un mandala significa el camino que recorre la persona, sus vivencias. También puede significar la vía de conexión entre el hombre y lo divino.

Cada mandala tiene una interpretación distinta y esto depende de los colores y las formas que contenga porque cada elemento tiene un significado.

Son muchas las formas que se pueden dibujar en un mandala: el círculo significa lejanía y seguridad, también el verdadero “yo”; el cuadrado representa el equilibrio y la estabilidad; el triángulo está relacionado con el agua: si tiene el vértice hacia arriba significa fuerza, creatividad y masculinidad; si, por el contrario, lo tiene hacia abajo representa las agresiones contra uno mismo. La cruz es un símbolo de decisiones y se relaciona, además, con los puntos cardinales; la espiral representa las energías curativas y desarrollo; la estrella está relacionada con la libertad y la espiritualidad; el pentágono representa los símbolos de la tierra, agua y fuego y la forma del cuerpo humano; el hexágono significa equilibrio y unión de los contrarios; la mariposa está relacionada con la auto renovación del alma, la muerte y la transformación; el laberinto es la búsqueda del centro de uno mismo; el ojo representa el ojo de Dios; la telaraña hace referencia a la feminidad y a la niñez; el rayo tiene que ver con la iluminación y la sabiduría; la flor significa belleza y fugacidad y el árbol tiene que ver con la conexión con el subconsciente, el crecimiento y la personalidad.
Por otra parte, los colores también juegan un gran papel en el diseño de un mandala. Al igual que las formas, los colores también dotan de significado al dibujo: el blanco significa pureza, es el color de la perfección; el negro está relacionado con la tristeza, la muerte, la ignorancia y el misterio; el azul simboliza la paz, la alegría, la serenidad y la satisfacción; el gris significa calma, espera y sabiduría; el verde está relacionado con la naturaleza, la felicidad y la libertad; el rojo tiene que ver con la pasión y con la sensualidad; el naranja representa la energía, el dinamismo y la ambición; el amarillo es el color del sol y de la luz; el rosa simboliza la dulzura y la paciencia; el morado está relacionado con el amor al prójimo, el violeta está asociado a la inspiración, a la magia y a la espiritualidad; el plateado hace referencia a las capacidades psíquicas y a las emociones fluctuantes; y el dorado significa sabiduría y lucidez.
Así mismo podemos añadir, como forma o como color, el arcoíris; en ambos casos significa la dicha y la alegría y simboliza la unión entre el cielo y la tierra.

El Mandala recibe su nombre del Sánscrito, el idioma clásico de la India, que quiere decir “círculo o rueda”. Fue creado por una de las grandes religiones del mundo, el budismo. Por ello, se utilizan en un contexto religioso para efectos de la meditación y la contemplación del universo. Estas técnicas de pensamiento surgieron paralelamente en el Tíbet, La india, Nepal, China, Japón, Bhután e Indonesia a partir del Siglo IV y pronto se propagaron a otras civilizaciones del mundo, como los indígenas de América o los aborígenes de Australia. Aunque podemos encontrar mandalas en varias culturas y religiones del mundo, originariamente nacen en el budismo, janaismo, tantrismo, hinduísmo y lamaísmo.
En psicología, representan la totalidad de nuestro ser, reflejan la psique humana, ya que cada persona responde a ellos instintivamente sin importar el género, la edad, la cultura o la raza.
Estos elementos se emplean en variadas culturas y religiones para expresar diferentes creencias y visiones:

En el Antiguo Egipto, estos eran utilizados debido a que transmitían fuerza y llenaban el lugar de energía. Se colocaban dentro de las casas para transformar la energía negativa en positiva y crear armonía.
Actualmente, en China pretenden generar abundancia y prosperidad y mejorar la salud. Por otro lado, en Asia, el símbolo del “Yin y el Yang” de los taoístas representa la energía en forma de dos fuerzas complementarias y a la vez opuestas.
Las tribus indígenas americanas hacían coloridos bordados con plumas y animales nativos que después utilizaban como presentes.
Los Indios Navajo celebraban ceremonias y creaban pinturas de arena seca. No eran permanentes y servían para invocar a seres sagrados a la vez que hacían función de altar. Además, se utilizaban con fines médicos para ayudar a restaurar la salud y la armonía del paciente.
Estas pinturas tenían grandes similitudes con los mándalas budistas tibetanos. Así, ambos buscaban el mismo propósito de mantener la balanza, la armonía y la naturaleza integral de nuestra existencia. En algunas civilizaciones también se empleaban como protección contra los malos espíritus. Los mandalas de arena, se elaboraban con colores a partir de piedras semi-preciosas y simbolizan la transición natural de las cosas. La mayoría de los mandalas tibetanos constan de una zona exterior circular y una interior cuadrada con una decoración muy elaborada en el centro, en la que pueden situarse símbolos budistas o imágenes de sus dioses. Una vez terminada, la composición es destruida, ya que lo principal no es el final, sino el proceso de su creación.
Existe una ciencia sagrada, la Cábala, que estudia las leyes más simples de la naturaleza y posee dos principios: las letras del alfabeto hebrero y los “sefirot”. Estos últimos están formados por diez esferas, las cuales reciben la luz divina a través de ellas. La luz tiene diez etapas sucesivas que dan al hombre la posibilidad de comprender el universo infinito y acercarse a la divinidad. A continuación, las veintidós letras hebreas pasan por los diez sefirot del árbol de la vida, creando el mandala.

Pintar favorece la creatividad de los más pequeños y, como se determina en diversos estudios, los mandalas para colorear, al tener esta estructura de imagen, pueden ser muy útiles ya que favorecen, entre otros, el desarrollo psicomotriz del niño y estimulan el aprendizaje de nuevos conceptos.
Mundo Primaria ha diseñado de forma exclusiva y gratuita una galería de mandalas para colorear con una estética de repetición de imágenes de fácil reconocimiento por parte de los niños y niñas, para que puedan expresar su creatividad de forma directa y se beneficien de esta técnica ancestral ampliamente utilizada.

Al tratarse de mandalas para niños, una vez que haya pintado el mandala que más le guste, podrá decorar su habitación o cualquier lugar creando sus propios murales creativos gracias a la gran variedad de mandalas que ponemos a su disposición sin límite de descarga
¡No dudes en descargarte todos los que quieras!